Todo lo que tienes que saber sobre la temperatura del perro

Ya te adelantamos un falso mito que debes desterrar de tu imaginario inmediatamente: una nariz caliente no siempre es síntoma de fiebre.

El contenido íntegro de este programa lo puedes ver en +Cotas de Televisión Española.

Saber si el perro está enfermo o no puede ser una tarea complicada. Los síntomas que delatan una posible enfermedad del can pueden no ser demasiado llamativos, aunque lo cierto es que si observamos un cierto cambio de conducta que se repite en el tiempo es importante que lo llevemos al veterinario. En este sentido, darnos cuenta de que algo no marcha bien en su salud es aun más complicado si tenemos en cuenta que no puede expresarse por sí mismo y decirnos: “humano, me encuentro mal”. Sin embargo, hay algo que sí que es motivo de alerta y es el ascenso de su temperatura corporal.

En primer lugar, hemos de destacar que la temperatura corporal en perros y humanos varía algunos grados. Mientras que nosotros podemos llegar hasta los 37 grados en condiciones normales, la de los canes puede ascender hasta los 39 grados (incluso 39,5) sin necesidad de que presente ninguna enfermedad. Sin embargo, sí hemos de preocuparnos si es superior a esta cifra.

Algo diferente ocurre cuando son cachorros, y es que en este caso su temperatura siempre será un poco menor. Se estima que sus valores correctos se sitúan entre los 34 y 36 grados, por lo que si un can ya adulto tiene 38ºC no será motivo de alarma, sí lo será si nuestro perro se encuentra en sus primeros años de vida.

¿Cómo tomarle la temperatura para que sea fiable?

Olvida la creencia de que si tu perro tiene la nariz caliente y seca, esto es síntoma de que tiene fiebre. Esto es un falso mito. Por lo tanto, lo más recomendable y sencillo es tomarle la temperatura con un termómetro. Si es digital, muchísimo mejor, puesto que arrojará un resultado más preciso. Asimismo, cabe hacer hincapié en el hecho de contar con un termómetro específico para él, y otro para nosotros, principalmente por cuestiones de higiene.

También cabe destacar que la temperatura del animal variará un poco en función de la zona del cuerpo en la que se le tome, por lo que para que sea fiable debes tomarle la temperatura por vía rectal. De esta manera, el termómetro marcará la temperatura que tiene el interior de su cuerpo y no entrarán en juego otros factores como la temperatura ambiental.

Para hacerle un poquito más llevadero este proceso a tu perro, sería idóneo que facilitáramos la introducción del termómetro en la zona añadiendo vaselina al mismo. Si tras tomarle la temperatura detectas que es más alta de lo normal, deberías acudir a un veterinario lo antes posible para que él tome las medidas que considere oportunas, en ningún caso deberías automedicarle.

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