Cómo limpiar los oídos a tu perro de manera sencilla

Limpiarle los oídos al perro no es nada complicado. Solo necesitas un limpiador de oídos para perros y un trozo de papel de cocina o una servilleta.

¿Quieres limpiarle los oídos a tu perro pero no sabes cómo acometer la tarea? ¿Te da un poco de miedo hacerle daño en esta parte tan delicada? ¿Bastoncillo sí o no? Con la ayuda de la veterinaria Ana Anglada, de Anaga Centro Veterinario, vamos a aprender a limpiar los oídos del peludo de manera sencilla y sin correr ningún riesgo de lesión. ¡Vamos a ello!

¿Qué necesitamos para limpiarle el oído al perro?

Lo que básicamente necesitamos es un limpiador de oído específico para perros. En el mercado se pueden encontrar tanto en formato monodosis como en un tamaño más grande. Si te entran las dudas, pregunta a tu veterinario cuál considera que es mejor para tu mascota.

La cánula de estos productos suele ser flexible por lo que si no la introducimos mucho no tendremos por qué lastimar al animal.

También necesitaremos una servilleta o un trozo de papel de cocina y opcional, un bastoncillo (para limpiar por fuera, jamás por dentro porque empujaremos la suciedad hacia el interior y podríamos hacerle daño.

Limpiar los oídos paso a paso

Los oídos de los perros se ensucian más que los de los humanos. Esto es así debido a su morfología, en forma de J, muy diferente al oído humano que es recto.

Para empezar, llevaremos al perro a un sitio tranquilo y lo cogeremos delicadamente. Nada de gritos, movimientos bruscos o hacer las cosas a la fuerza.

A continuación, levantaremos la oreja y echaremos unas gotas del líquido limpiador en vertical (no introduciremos mucho la cánula), daremos un masaje por fuera en la base de la oreja hasta que oigamos una especie de chapoteo, que significará que el líquido ha entrado correctamente en el canal auditivo. Lo ideal es tener a mano el trozo de servilleta o de papel de cocina para ponérselo al animal tapándole la oreja y que no ensucie nada cuando sacuda la cabeza (lo hará para echar fuera el líquido). Al sacudirse el peludo expulsará el cerumen acumulado.

Para terminar, con el trozo de papel que tenemos o bien con un bastoncillo limpiaremos la parte externa (los pliegues) de la oreja. Recalcamos de nuevo que el bastoncillo no se introducirá en el canal auditivo sino que se pasará por el exterior empujando la suciedad hacia fuera.

¡Y ya está! Con esta sencillísima operación nuestro perro tendrá los oídos impolutos, sin restos de cera u otros residuos. No te olvides de darle un premio a tu perro por lo bien que se ha portado.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Soy redactora jefe web de Muy Mascotas y enamorada de los animales, especialmente de un golden retriever llamado Bruce y de un bosque Noruega de nombre Bombón. Me interesan los temas medioambientales y defiendo a capa y espada a los animales que no tienen voz. También me gusta levantar pesas, subirme a la bici (estática), hacer yoga, leer y lo que a todos: ir al cine, estar con los amigos y bla, bla, bla. Puedes contactar conmigo en maguilar@zinetmedia.es

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