Cómo darle una pastilla a tu perro

Trucos para que el perro se tome la pastilla él mismo y para dársela por la fuerza si es necesario.

¿Tienes que darle una pastilla a tu perro pero no sabes cómo hacerlo? ¿No se la toma por él mismo y te da miedo hacerle daño si se la metes en la boca por la fuerza? ¿Crees que se va a ahogar? ¿Temes que te muerda? La veterinaria Ana Anglada, de Anaga Centro Veterinario, nos da unos cuantos trucos y consejos para lograr que el perro se tome la medicación sin hacerle ningún daño. ¡Vamos a ello!

Lo mejor es que se la tome él mismo

Lo ideal a la hora de darle una pastilla a cualquier animal es que se la tome por él mismo, sin forzar. En este sentido, la veterinaria nos comenta que la industria farmacéutica muchas veces fabrica comprimidos para medicina veterinaria que recubre con sustancias saborizantes que resultan apetecibles para las mascotas. Si tenemos la suerte de que lo que el especialista le ha mandado tomar a nuestro peludo le sabe rico ¡premio! Mira a ver si la ingiere él solito.

Si no hemos tenido tanta suerte (ocurre en muchísimas ocasiones), lo siguiente que probaremos para que el perro se tome la pastilla él solo será partir el comprimido y machacarlo. Ojo porque no con todas las pastillas se puede hacer esto, por lo que antes de nada, deberemos preguntar al veterinario. En caso de que la respuesta sea positiva, procederemos a machacar el comprimido y mezclarlo con algún alimento que le guste al animal. Si tiene una textura cremosa para camuflar mejor la pastilla, mejor que mejor. La veterinaria nos recomienda mezclar la pastilla con queso crema, alimento húmedo o paté. ¡Prueba a ver!

Medidas desesperadas

¿No has conseguido que el peludo se tome la pastilla? Probemos la táctica definitiva, es decir, metérsela en la boca por la fuerza. No temas, si lo haces tal y como recomienda la veterinaria no tienes por qué hacerle daño.

Para meterle la pastilla en la boca al perro, tendremos que abrirle bien la boca (¡fíjate cómo coloca la veterinaria las manos para no llevarte un mordisco!) y colarle el comprimido al final, a la entrada de la garganta. Suavemente le cerraremos el morro manteniendo ahí nuestra mano y le soplaremos la nariz. El animal reaccionará al soplido con la boca cerrada tragando la pastilla. ¡No la escupirá! Et voilà! Nuestro perro se habrá tomado la medicación sin más problema.

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