Vacunas para perros: las obligatorias y las opcionales

Te contamos todo lo que tienes que saber al respecto para que tu mejor amigo disfrute de una salud inmejorable.

La administración de vacunas al perro es fundamental para su salud.

Además de conocer cómo le afecta el sol al perro, saber identificar los signos que indican que tiene dolor o tomarle la temperatura de manera correcta, hay un aspecto crucial en la salud de tu mejor amigo de cuatro patas y ese es conocer muy bien todo lo relacionado con las vacunas.

En primer lugar, hemos de destacar que si no antes, el perro ha de haberse vacunado cuando alcanza las 12 semanas de vida. Es importante tener en cuenta que si no ha sido vacunado, no debería mantener contacto con otros animales puesto que podría contagiarles alguna enfermedad. Además, debes saber que a los perros que ya están enfermos no se les puede vacunar. El sistema inmunológico del perro crea anticuerpos para defenderse de dichas enfermedades, pero dicha inmunidad se adquiere también a través de la vacunación.

¿Cómo funcionan las vacunas? Muy sencillo. Las vacunas no son más que gérmenes atenuados que no pueden generar la enfermedad porque son “débiles”. Con su inyección, se estimula la producción de anticuerpos específicos para el germen concreto sobre el que actúe la vacuna. Eso sí, esta protección no dura para siempre y es por ello que es necesaria la readministración de la misma.

Vacunas obligatorias

Hay dos tipos de vacunas para tu perro: las obligatorias y las opcionales. Las primeras, como su nombre indica, son aquellas que el can debería tener puestas sí o sí. Son especialmente importantes porque no solo cuidan la salud del animal, sino indirectamente a sus dueños. Entre ellas se encuentran la del virus del moquillo canino, parvovirus y rabia. Esta última es especialmente importante, porque a pesar de que hace algunos años se consideró erradicada (de hecho, en algunas comunidades autónomas ni siquiera es obligatoria), lo cierto es que puede afectar también a las personas. ¡Mejor prevenir que curar!

Además, debemos destacar que la vacuna contra la rabia comienza a ser efectiva a partir de los 14 días desde su administración. Una efectividad que es del 100%, por lo que si se ha hecho de manera adecuada, ponerle esta vacuna a tu perro te asegurará que no desarrollará la enfermedad. Mientras que la primera administración deberá tener lugar cuando tenga un año, posteriormente el tiempo entre vacunas se va espaciando y la duración aumentará hasta los dos años o incluso tres.

Vacunas opcionales

Por otra parte, las vacunas opcionales son aquellas que protegen contra leptospirosis, parainfluenza, tos de las perreras causadas por bordetella, enfermedad de Lyme, coronavirus y leishmaniosis, siendo esta última enfermedad una de las más susceptibles de contraerse en primavera y verano. Lo ideal, según los expertos, es ponérsela en marzo para que así ya estén protegidos cuando llegue el momento conflictivo. Asimismo, debemos destacar que aunque es más propia de los climas húmedos y cálidos, no es raro que pueda darse en lugares del interior.

Los veterinarios coinciden en la importancia de la primovacunación de los cachorros. Se estima que a las 8 semanas de vida deja de ser eficaz la inmunidad que les proporcionan los anticuerpos recibidos de la madre durante la lactancia y es entonces cuando deberían recibir la primera vacuna. Deberá administrársele como mínimo tres inyecciones para que se considere que está inmunizado.

Las vacunas deben administrarse una vez al año. Esta indicación es una aproximación que realizan los veterinarios, y es que no es que pasado un año ya no tenga efectividad (aunque sí es cierto que descienden los anticuerpos) pero se realiza de esta manera para que los dueños puedan llevar un mejor control de este tema.

Calendario aproximado de vacunación

A las 6 semanas se le realiza la primera vacuna al cachorro. A partir de entonces, el calendario de vacunación del perro quedaría aproximadamente de la siguiente manera:

  • 8 semanas: vacuna polivalente. Es aquella que protege contra varias enfermedades, entre ellas el moquillo en perros, parvovirosis canina, hepatitis infecciosa, parainfluenza y otras infecciones provocadas por el adenovirus canino tipo 2. Posteriormente debería realizarse un recordatorio de dicha vacuna de manera anual.
  • 12 semanas: debería hacerse un recordatorio de la mencionada vacuna polivalente.
  • 16 semanas: vacuna contra la rabia. Al igual que ocurre con la vacuna polivalente, la de la rabia debería administrarse una vez al año.

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