Tu perro puede quemarse las almohadillas en verano

El asfalto de la ciudad puede acumular una temperatura infernal en verano y ser muy peligroso para las almohadillas del perro.

Solo con una temperatura ambiente de 25ºC, la acera alcnaza los 52ºC.

Las altas temperaturas que se alcanzan en verano son molestas y peligrosas tanto para los humanos como para los perros. Dejando a un lado el descenso del apetito en las mascotas, las quemaduras solares y el temido golpe de calor, el veranito trae consigo un aumento alarmante de la temperatura del asfalto, pavimento y aceras de las ciudades. Tras unas horas de incidencia de los rayos solares, que en verano calientan más, las aceras se ponen al rojo vivo, actuando de manera parecida a un radiador.

Por si no lo habías pensado, esto es fatal para las almohadillas del perro. Según Barkibu, web de consultas veterinarias profesionales online, con una temperatura ambiente de 25ºC el asfalto alcanza 52ºC, 57ºC con una temperatura ambiente de 30ºC y 62ºC cuando hace 31ºC. A 52ºC la piel se quema en menos de un minuto.

Las almohadillas del perro, aunque nos parezcan duras, que lo son, no dejan de ser piel, por lo que imagina lo que puede ocurrirle a tu peludo si pisa un suelo ardiente (que es lo más normal del mundo durante el verano en la ciudad). Efectivamente, se las puede abrasar. Muchas de las visitas a las clínicas veterinarias en verano se deben precisamente a esta problemática.

Cómo evitar las quemaduras en las almohadillas

Para empezar, debemos evitar sacar al perro en las horas de máxima incidencia del sol, es decir, a mediodía y primeras horas de la tarde pues la acera estará a una temperatura abrasadora. Lo ideal es elegir calles y aceras que estén a la sombra o con partes en sombra y en las que haya zonas con césped (siempre que se permita que los perros accedan a ellas). También es recomendable alternar diferentes superficies de pisada en los paseos.

Aunque lo más recomendable es evitar que el perro ponga las patas en aceras y pavimentos recalentados, si no fuera posible, habrá que recurrir a las botas para perros. Sí, lees bien, las botas para perros tienen una finalidad y no son algo esnob o pura tontería si se usan con el fin de proteger sus almohadillas de suelos ardientes y en caminatas muy largas por el campo para las que el animal puede no estar preparado. Para que el perro se acostumbre a su nuevo accesorio, deberá darse unos cuantos paseos en casa con las botas puestas. Vamos, como hacemos muchos de nosotros cuando estrenamos zapatos…

Otra idea que, sin duda, aliviará las patitas de nuestro perro es remojarle las almohadillas durante el paseo. Si pasamos por delante de una fuente, invitaremos al can a meter las patas en ella y, si es posible, elegiremos zonas húmedas para que estas sufran menos. Cuando le remojamos las almohadillas al peludo, además de evitar daños en esta zona, le estaremos ayudando a expulsar el calor de su cuerpo a través de las glándulas sudoríparas que se encuentran en las almohadillas.

Las cremas para almohadillas caninas también pueden ser una ayuda para evitar problemas en la zona ya que hidratan a conciencia (son del estilo de la vaselina), evitan las grietas y hacen que las almohadillas se endurezcan y que, por tanto, sean más resistentes. No vale ponerle una crema hidratante para personas que tengas en casa sino que has de buscar una específica para sus almohadillas. Estas cremas suelen aplicarse después del paseo sobre la zona limpia (lavada con agua y jabón) pero lee detenidamente las instrucciones de uso del producto en particular.

Cómo curar heridas en las almohadillas del perro

Si el perro sufriera daños tales como grietas, llagas o heridas en sus almohadillas, habrá que tratar de curárselos y si no mejoran o las heridas o quemaduras son de gravedad, deberemos llevarle al veterinario sin más dilación.

Un síntoma típico y bien claro de que el perro tiene algo en la pata es que cojea. Otro es que no deja de chuparse la pata herida. Una vez localizado el problema y si no es muy grave, podemos meterle la pata en agua fría y luego procederemos a lavar la herida con agua y jabón. Para desinfectarla, aplicaremos yodo diluido en agua al 50%.

Insistimos en que esto es solo una solución para problemas leves, el veterinario siempre será el que mejor pueda curar a nuestra mascota así que, si la cosa se pone fea, no mejora o el daño es importante, por favor, lleva a tu perro a la clínica.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Soy redactora jefe web de Muy Mascotas y enamorada de los animales, especialmente de un golden retriever llamado Bruce y de un bosque Noruega de nombre Bombón. Me interesan los temas medioambientales y defiendo a capa y espada a los animales que no tienen voz. También me gusta levantar pesas, subirme a la bici (estática), hacer yoga, leer y lo que a todos: ir al cine, estar con los amigos y bla, bla, bla. Puedes contactar conmigo en maguilar@zinetmedia.es

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