Todo lo que debes saber sobre la leishmaniasis

Hay que tener especial cuidado en primavera y en verano ya que es cuando los mosquitos portadores de la leishmania pueden picar a tu perro. Por la noche no dejes que esté en la terraza o el jardín.

La leishmaniasis no se cura totalmente.

La leishmaniasis es una enfermedad grave que pueden padecer los perros y que es incurable. Lo que sí se puede hacer es poner todos los medios para prevenirla y, en caso de producirse, controlarla y que el animal pueda llevar una vida totalmente normal. Cuanto antes se detecte, mejor será el diagnóstico.

¿Cómo se provoca la leishmaniasis? La picadura del mosquito Phlebotomus transmite el protozoo flagelado del género Leishmania a nuestros animales. Cualquier perro puede ser picado por un mosquito portador de esta enfermedad. Para que esto ocurra, el mosquito ha tenido que picar antes a un animal enfermo de leishmaniasis y así convertirse en portador de la patología.

El mosquito Phlebotomus es un insecto nocturno, por lo que su momento de mayor actividad y, por tanto, peligrosidad, empieza al atardecer y continúa hasta el alba. Suele picar por la noche. La que pica es la hembra, pues necesita ingerir sangre para que sus huevos maduren. Los flebotomos son pequeños, tienen una especie de pelos en su cuerpo y no emiten el típico zumbido de los mosquitos al volar.

Síntomas de la leishmaniasis

Existen dos tipos de leishmaniasis: la visceral y la cutánea. La primera ataca a los órganos internos, puede causar pérdida de peso, lesiones en los riñones, hígados, huesos (cojera), ojos, músculos… La cutánea provoca la caída del pelo, cambio de color de la piel, grietas en el hocico y las almohadillas, piel seca, crecimiento anormal de las uñas…

Los síntomas de leishmaniasis canina son variados:

- Al perro le falta pelo alrededor de los ojos.

- Presenta lesiones oculares.

- Está apático y débil.

- Pierde pelo.

- Tiene caspa.

- Tiene hemorragias nasales.

- Tiene fiebre.

- Su piel está seca.

- Presenta úlceras en la piel.

- Está cojo.

- Le crecen las uñas de manera anormal.

- Ha adelgazado.

- Tiene inflamados los ganglios linfáticos, el hígado y el bazo.

- Sufre artritis.

- Tiene heridas que no cicatrizan.

- Se le están atrofiando los músculos progresivamente.

Si el perro presentara algunos de estos síntomas típicos de leishmaniasis y, sobre todo, varios a la vez, deberemos llevarlo a la clínica veterinaria para establecer un diagnóstico pues es posible que haya sido infestado. En caso de que tenga la enfermedad, cuanto antes se detecte, antes podrá empezar con el tratamiento, que atajará los síntomas y reducirá el riesgo de recaídas (son difíciles de cuantificar).

¿Cómo podemos prevenir la leishmaniasis?

Existen diferentes maneras de ponerle prevención a la leishmaniasis en perros pero antes de enumerarlas, debemos decir que ninguna protege a nuestro animal completamente. No debéis creer a las marcas que venden sus productos como totalmente efectivos, de hecho, si se anuncian así, os aconsejamos que elijáis otro preventivo, ese no es confiable desde el mismo envase.

Para proteger a nuestro animal podemos seguir las siguientes indicaciones:

- Ponerle un collar antiparasitario.

- Mantener el calendario de la pipeta preventiva al día.

- Vacunar contra la leishmaniasis a nuestro peludo. Te recomendamos que hables con tu veterinario sobre este método y te informes concienzudamente sobre él.

- Para aumentar la prevención: no permitas que tu mascota duerma en el exterior en verano o primavera, tapa con mosquiteras las ventanas y vigila a tu perro cuando esté en el jardín o en la terraza en temporada de calor. Evita los paseos desde el anochecer al amanecer, periodo de mayor actividad del mosquito.

- Test de la Leishmania. Se trata de hacerle un análisis de sangre al perro para ver si existen anticuerpos de la Leihsmania, lo que probaría si ha sido picado por un flebotomo portador o no. Sin embargo, pueden transcurrir hasta seis meses entre ese momento y la aparición de los primeros síntomas y que sea indetectable en el test.

¿En qué zonas de España hay leishmaniasis?

Tenemos malas noticias y es que podemos encontrar el flebotomo en prácticamente todo el país. Solo se libran algunas zonas de la cornisa cantábrica y las islas Canarias en su totalidad. Las zonas que mayor riesgo presentan son: Madrid, Cataluña, Aragón, Castilla La Mancha, Andalucía, Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares.

Las épocas del año de mayor riesgo

Es más probable que un perro contraiga leishmaniasis en los periodos del año en que las hembras del flebotomo pican, es decir, en la época más cálida, en los meses comprendidos entre el final de la primavera y el principio del otoño. En invierno los flebotomos se encuentran en estado larvario por lo que no pueden transmitir la enfermedad. Sin embargo, en los últimos años, los flebotomos aparecen cada vez antes ya es posible verlos a principios de marzo.

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