Enfermedades de perros: síntomas para detectarlas

Algunos síntomas de enfermedad no son fáciles de detectar pero hay otros que son muy evidentes para el humano que vive con un perro. Si notas a tu mejor amigo raro, ¡acude al veterinario!

Estar decaído es un posible síntoma de enfermedad
Estar decaído es un posible síntoma de enfermedad

Pocas serán las veces que nos confundamos cuando digamos que nuestro perro está raro. Tal vez no captes bien los síntomas pero si estás muy apegado a tu peludo, sabrás que algo en su forma de comportarse ha cambiado. Tú eres clave para que tu animal se mantenga sano. Lo eres porque lo cuidas para que mantenga su salud pero también porque le sirves de alarma cuando no se encuentra bien. Aprendamos a detectar los síntomas de las enfermedades de perros.

Hay síntomas que se repiten en muchas enfermedades de perros

Habrá cambios en el comportamiento y rutina de vuestros animales que serán la señal inequívoca de que algo va mal en su organismo. Vamos a repasarlos:

Falta de apetito. Que nuestro can deje de comer puede deberse a varias enfermedades, aunque también puede ser señal de otra razón que nada tenga que ver con una patología, por ejemplo que tenga calor, que esté en celo, que no le guste el nuevo pienso que le has dado… Si es síntoma de una enfermedad, vendrá de la mano de algún otro cambio como que tenga fiebre, vomite… En todo caso, si tu perro deja de comer, ve al veterinario.

Sacude la cabeza. ¿Parece que a tu peludo le dan espasmos y no deja de agitar la cabeza? Es señal casi segura de que le ocurre algo en los oídos: tiene una infección, se le ha metido algo… La manera que tiene tu amigo peludo de intentar deshacerse del malestar es moviendo rápidamente la cabeza. No intentes ponerle sueros que has comprado para ti, ni remedios caseros. Si no para de sacudir la cabeza, ¡acude a la clínica!

Legañas. Las legañas son esas secreciones que produce el ojo y quedan retenidas en los laterales del mismo. Esta molesta y fea sustancia puede ser señal de que nuestro pequeño amigo tiene un problema ocular. Límpiale las legañas cuando las encuentres pero si no es algo pasajero y las tiene continuamente, ¡toca visita al veterinario!

Mal aliento. La halitosis es una señal indiscutible de que nuestro perro tiene un problema bucal o gastrointestinal. Normalmente cuando nuestro amigo tiene mal aliento y nosotros lo notamos, se debe a que necesita con urgencia una limpieza de boca para que le quiten el sarro o alivien una infección bucal. Si permites que tu animal coma comida para humanos ésta se irá quedando entre los dientes del peludo y al final provocará un mal olor de cuidado en su boca… Si le ocurre esto a tu can, ¿qué debes hacer? ¡Al veterinario!

Flujo vulvar. En época de celo las perras segregan un flujo vulvar sanguinolento, (de distintas características según el ejemplar). Si observas que durante este tiempo ingiere mucha más agua de lo normal (polidipsia) y después orina muy abundante y muchas veces (poliuria), ¡toca visita al doctor animal!

Bultos. Si acariciando a tu mascota notas alguna protuberancia o bultito, puede tratarse de una “simple” verruga pero también de temas más serios como un quiste sebáceo e incluso un tumor. Lo mejor es que ante la aparición de una masa en el cuerpo de tu perro, ¡acudas a la clínica veterinaria!

Se rasca con frecuencia. El rascarse es una acción intrínseca de cualquier animal (racional o no) y no tiene que ver con que se lave poco o sea un maleducado. Pero si notas que tu mejor amigo lo hace con mucha frecuencia y bastante fuerza, tanto que llega incluso a hacerse daño, está claro que algo le está produciendo una intensa picazón, ¿qué crees que debes hacer en este caso?. ¡Exactamente! ¡Veterinario!

Tiene demasiada temperatura. Es algo más difícil de averiguar pero si observas que tu animal está más caliente de lo habitual y no ha estado bajo el sol un rato, es probable que tenga fiebre. Esta subida de temperatura viene acompañada de nariz seca. Para estos casos, lo mejor es tener un termómetro de uso exclusivo del animal, tienes que introducirlo suavemente por el recto porque es la manera más efectiva. Nuestro peludo tiene una temperatura estándar de unos 38,5 grados, así que no ocurre nada si esta temperatura está en 37. Pero si observas que ha subido más de lo normal, el veterinario debe verle.

Etiquetas: Enfermedades de perros

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