¿Qué problemas reproductivos puede tener mi perra?

El animal puede padecer algunas patologías o complicaciones a raíz de su desarrollo reproductivo. Es por eso que siempre recomendamos la esterilización. Hoy vamos a repasar todos estos problemas, son duros pero todos tienen una misma solución.

La esterilización es la solución a estos problemas
La esterilización es la solución a estos problemas

Ausencia de celo

Los meses pasan, la perra crece y no le llega el celo. Si han pasado 18 meses y no hemos observado ningún síntoma, debemos acudir al veterinario para que diagnostique la causa del impuberismo. Así es como se denomina la ausencia de celo en nuestras perras.

Celos largos

La perra sangra, sangra y no para de sangrar. ¿Lleva más de 21 días con pérdidas hemorrágicas? El veterinario debe valorar la situación y tomar cartas en el asunto.

Pseudogestaciones o "embarazos psicológicos"

La perra no ha tenido contacto con ningún perro, pero parece que está preñada: engorda, sus mamas se hinchan y producen leche, adopta objetos (muñecos, zapatillas, el mando de la tele...). Esta situación podríamos denominarla como "un problema natural". Sucede en algunas hembras en un período concreto de su ciclo. Sus hormonas "se revolucionan más de lo normal" y provocan estos síntomas.

Existen tratamientos farmacológicos muy eficaces, que algunos pretenden sustituir con tortillas de perejil.

La gran opción para evitar este problema durante toda la vida es, una vez más, la esterilización. Jamás tengamos en cuenta el siguiente consejo para evitar este problema: "si se queda preñada, no le vuelve a pasar". No es así.

Quistes ováricos

Los ovarios, en su ciclo natural, forman unas vesículas que rodean al óvulo antes de su salida. Por variadas razones, estas vesículas pueden mantenerse y alterar los ciclos hormonales. La existencia del problema se evidencia por irregularidades en los ciclos y se confirma mediante ecografía. Existen tratamientos y actuaciones quirúrgicas encaminados a solucionar esta patología.

La piómetra es el acumulo de pus en el aparato reproductor de la hembra (trompas de Falopio y útero)

Este problema suele aparecer al poco tiempo de finalizar el celo. Se debe a una infección del aparato genital, con formación de pus. Entre los síntomas que puede presentar el animal se encuentran la mayor ingestión de agua, una mayor eliminación de orina (número de veces y cantidad), decaimiento, flujo purulento por la vulva...

Si este problema pasa inadvertido al propietario, el animal puede morir por una peritonitis. La solución suele ser siempre quirúrgica.

Tumores mamarios

Desgraciadamente son muy frecuentes. Se evitan o previenen con una esterilización a temprana edad. Su aparición suele necesitar cirugía del tumor en concreto o de la cadena mamaria en su totalidad.

Tengan presente que todos estos problemas existen, que no son un cuento... Pueden afectar a su perra. Pero no se alarmen, evitarlos es muy, muy sencillo: esterilizarle. Consulte con su veterinario.

Errores más frecuentes

Usarlas como negocio. Jugar con la reproducción de nuestras mascotas es jugar con la vida. Existen humanos que utilizan a las perras como instrumento de un negocio sin importar su sufrimiento físico y psíquico.

Dejar que decidan. Otro gran error es pensar que la perra defenderá su virginidad, que mantendrá a raya a todos los machos que acudan a cortejarla. Nada más lejos de la realidad.

No prestar atención a sus ciclos. Ciertos propietarios no dan el suficiente valor a la irregularidad de los celos de su mascota. Sin importarles si lo tienen cada seis o siete meses o no lo tienen.

No necesitan una camada. Pero lo peor de lo peor es pensar que nuestras perras necesitan una gestación al menos una vez en la vida. El tema es muy importante.

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