Cómo saber si el perro tiene leishmaniasis

Además de los síntomas típicos, existen pruebas para saber si el perro tiene leishmaniasis o no. El test de la Leishmania arroja resultados en 10 minutos.

El test de la Leishmania arroja resultados en 10 minutos.

La leishmaniasis es una enfermedad grave que pueden sufrir todos los perros y que si no se trata, puede acabar con la vida del animal. En España existe una fuerte prevalencia de la enfermedad y solo se salvan de ella algunas zonas de la cornisa cantábrica y las Canarias en su totalidad.

Esta enfermedad la produce un mosquito (flebotomo) infectado de Leishmania que, al picar al perro, le inocula el parásito. El periodo de incubación de la enfermedad va desde los 3 a los 18 meses y excepcionalmente puede mantenerse latente durante años.

Algunos perros son resistentes a la leishmaniasis y aunque les piquen flebotomos infectados, no mostrarán síntomas de enfermedad siempre que lleven una correcta alimentación y no sufran estrés.

Por otro lado, el cambio climático ha hecho que proliferen los flebotomos, por lo que crece el número de perros infectados. Por todo esto, se hace especialmente importante el diagnóstico precoz. La leishmaniasis no tiene cura pero sí que se puede tratar con fármacos para que la vida del animal sea perfectamente normal y larga. Cuanto antes se detecte, antes se podrá tomar cartas en el asunto.

Entre los síntomas clínicos de la leishmaniasis, el más habitual es la pérdida de pelo, principalmente alrededor de los ojos, orejas y nariz. El animal también adelgazará aunque siga comiendo con normalidad y le crecerán muchísimo las uñas. Además, las heridas no le cicatrizarán y puede tener atrofia muscular, letargia, cojera e inflamación de las articulaciones, entre otras cosas.

El diagnóstico de la leishmaniasis

Diagnosticar la leishmaniasis en un perro no es fácil y es que no existe una prueba de laboratorio que ofrezca por sí sola un resultado inequívoco. Esto es así porque no todos los perros portadores de la enfermedad finalmente la desarrollan. Habrá que diferenciar entre los canes infectados y los enfermos, que necesitarán fármacos y cuidados específicos.

La leishmaniasis tiene lugar por una respuesta inadecuada del sistema inmunitario del perro, que produce una cantidad anormal de anticuerpos para luchar contra el parásito. Por tanto, el diagnóstico, además de tener en cuenta la valoración clínica del animal (síntomas que presenta), contemplará la existencia de anticuerpos y su cantidad.

Si sospechas que tu animal está enfermo, llévalo al veterinario para que le haga una analítica de sangre y si lo considera necesario, tome una muestra de médula ósea o de tejido de un ganglio linfático que esté inflamado para examinarlo bajo el microscopio y ver si hay parásitos o no.

Las pruebas de la leishmaniasis

 - Test de la leishmania. Se trata de un test que proporciona resultados inmediatos (en 10 minutos están disponibles) y que puede ser útil como prueba preliminar. Si un perro no tiene síntomas de la enfermedad y le sale un resultado negativo, lo más probable es que esté sano. Si le sale positivo, necesitaría hacerse otra prueba más para saber si la cantidad de anticuerpos que presenta es lo suficientemente elevada para considerar que está enfermo de leishmaniasis.

- IFI (inmunofluorescencia indirecta). Esta técnica, ampliamente utilizada y recomendada a nivel internacional, detecta tanto la presencia de los anticuerpos como su cantidad. Se confirmará que el perro sufre leishmaniasis si la cantidad de anticuerpos sobrepasa la cifra de corte fijada por el laboratorio y que se ajusta a unos parámetros establecidos por especialistas.

- ELISA. Esta prueba también es de carácter cuantitativo y es muy útil.

Una visita anual al veterinario es una medida excelente para observar si hay síntomas, hacerle un test rápido, poner medidas en caso de que se haya contagiado… y, en definitiva, hacer lo que considere el especialista.

Algunas medidas preventivas

¿Qué podemos hacer nosotros para prevenir la leishmaniasis? Algunas de las acciones preventivas que recomiendan los veterinarios son:

- Emplear productos antiparasitarios. Disponibles en spray, pipeta y collar, estos productos tratan de que el mosquito no pique al animal. Son repelentes pero no tienen una efectividad del 100%. De hecho, si en el envase el fabricante asegura que su producto protege totalmente al perro, desconfía, es imposible. Pregunta al veterinario cuál es el más adecuado para tu animal.

- Vacunar al perro. La vacuna contra la leishmaniasis es eficaz pero necesitas ponerle al animal una cada año.

- Mantén al perro en el interior desde el atardecer al amanecer entre los meses de mayo y octubre. También puedes colocar mosquiteras en las zonas en las que el animal suela estar.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Soy redactora jefe web de Muy Mascotas y enamorada de los animales, especialmente de un golden retriever llamado Bruce y de un bosque Noruega de nombre Bombón. Me interesan los temas medioambientales y defiendo a capa y espada a los animales que no tienen voz. También me gusta levantar pesas, hacer yoga, leer y lo que a todos: ir al cine, estar con los amigos y bla, bla, bla. Puedes contactar conmigo en maguilar@zinetmedia.es

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