Cómo darle un masaje al perro y sus múltiples beneficios

Es muy sencillo y puede aliviar dolores, incrementar la circulación sanguínea, tranquilizar, bajar la presión arterial…

No hace falta que enciendas velas aromáticas, con que el perro esté cómodamente tumbado es suficiente.

Quizá de primeras te suene raro eso de darle un masaje al perro, algo estrambótico y absurdo. Después de leer este artículo es posible que pienses diferente y es que un sencillo masaje relajante puede obrar maravillas en tu can. ¡Ya verás!

Cómo darle el masaje al peludo

Antes de empezar con el masaje, asegúrate de que el perro está calmado y tú también (o le transmitirás tu inquietud a él). Si no termina de estar tranquilo, dale un buen paseo antes. Elige una zona en calma para darle el masaje, túmbale sobre una superficie cómoda y quítate anillos, reloj, pulsera y cualquier accesorio que pueda interferir en el masaje. También tendrás que retirarle el arnés y/o collar que lleve puesto.

Para empezar, comienza acariciando suavemente a la mascota por todo el cuerpo, de cabeza a cola y a favor de pelo. Es importante que los movimientos sean largos y que no se pierda el contacto con el animal. Asegúrate de que no estás ejerciendo mucha presión, que no le haces daño.

Comienza por la cabeza, continúa por el cuello y sigue por el tronco, baja por el costado derecho, por el izquierdo, de forma suave, para que no se ponga nervioso. A continuación, masajea su cadera, cerca de la base de la cola. En caso de que tu perro sea mayor y más si es grande, y tiene problemas en esta zona, deberás ser muy cuidadoso, pues podrías hacerle daño. Ahora, colocaremos la mano abierta en el sacro (justo al final de la columna vertebral) y haremos con ella círculos en el sentido contrario de las agujas del reloj.

Es el momento de pasar a las patas delanteras, deslizando las manos a lo largo de estas, también de dentro hacia fuera del pecho. En las patas traseras haremos la misma operación, masajeando también la cara interna. Acabaremos flexionándole suavemente sus extremidades posteriores un par de veces.

Si durante el masaje notamos alguna zona sobrecargada, podemos masajearla con las yemas de las manos describiendo movimientos circulares, como amasando con los dedos. Acabaremos el masaje con unas caricias superficiales pero largas desde la cabeza hasta el final del lomo.

1. Reducción del estrés y la ansiedad

Como sabrás, los perros también pueden sufrir estrés y ansiedad. No es raro que se agobien con ruidos fuertes como los de los petardos o los truenos, que no encajen bien la pérdida de un ser querido, que lloren sin parar y destrocen cosas en casa cada vez que su humano se va a trabajar (ansiedad por separación), etc. Independientemente del motivo del malestar, un masaje aliviará la tensión de su cuerpo hasta el punto de relajarlo tanto que se olvide de sus preocupaciones.

2. Ayuda en el proceso de curación

Solo si el veterinario da el visto bueno, darle un masaje al perro podría ayudarle con la rehabilitación, reduciría el dolor de las articulaciones, la hinchazón, ayudaría a curar distensiones y esguinces más rápidamente y mantendría el tejido cicatricial al mínimo.

3. Mejora las funciones corporales

Darle un masaje al peludo puede incrementar su circulación sanguínea, disminuir la presión arterial, mejorar el sistema linfático, fortalecer el inmunológico, mejorar la digestión, estimular los riñones y el hígado y, al relajar, fomentar una respiración más profunda.

4. Promueve el bienestar general

Tu perro va a experimentar exactamente lo mismo que sientes tú cuando te dan un buen masaje, es decir, se sentirá renovado, equilibrado y revitalizado.

5. Fortalece vuestra relación

La primera vez que le hagas un masaje relajante a tu mascota, lógicamente no sabrá lo que es, pero cuando se familiarice con la práctica, sepa lo bien que sienta y lo asocie a ti, que eres quien se lo da… ¡Te querrá infinito!

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Soy redactora web de Muy Mascotas y enamorada de los animales, especialmente de un golden retriever llamado Bruce y de un bosque Noruega de nombre Bombón. Mis dos vicios confesables son ir al gimnasio y la comida sana. Puedes contactar conmigo en maguilar@zinetmedia.es

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