¿Cómo le afecta al perro el calor y el sol?

Tu perro puede quemarse si no le proteges adecuadamente del sol. ¿Sabes cómo hacerlo? Sigue leyendo para que el sol no le juegue una mala pasada.

Un pelo cepillado evitará la condensación de calor

No todos los seres vivos toleramos de la misma manera el calor y la acción del sol. Dependerá del tipo de piel que tengamos y el pelo que nos cubra, entre otras cosas. Lo mejor, en todo caso, es protegerse ante el efecto del sol para que no tenga consecuencias negativas en nosotros.

Las quemaduras solares

A pesar de lo que algunos piensen, nuestros canes pueden tener problemas relacionados con el sol como la aparición de quemaduras. Los perros que más predisposición tienen a padecer los efectos de Lorenzo son aquellos que tienen el pelo blanco, que tienen poca densidad de pelaje o los que tienen partes sin cubrir alrededor de los ojos o trufa y los que tienen la zona interna de la oreja a la vista.

Las zonas del cuerpo del perro más vulnerables a los rayos solares son las que menos melanina presentan, esto es: el hocico, la punta de la nariz, las puntas de las orejas y de la boca, el interior de las patas, el abdomen y las ingles. En estas zonas es donde deberíamos aplicar un protector solar especial para perros. Los expertos recomiendan la protección solar para todos los canes, no solo para los más vulnerables (ejemplares de pelo corto y de color blanco o claro).

Tal y como ocurre con las recomendaciones dirigidas a humanos, no deberíamos permitir que nuestro perro estuviera expuesto al sol en las horas en las que este tiene más incidencia, es decir, entre las once de la mañana y las cinco de la tarde. Si el peludo se viene con nosotros a la playa, buscaremos un espacio para él que esté a la sombra o en su defecto lo situaremos debajo de la sombrilla.

El protector solar

Una correcta protección solar no solo va a prevenir molestas quemaduras sino el envejecimiento prematuro de la piel, las ampollas, la quemazón y, lo más importante, el cáncer. Así, para prevenir todo esto, además de evitar las exposiciones en las horas centrales del día y mantener una zona a la sombra para el peludo, le aplicaremos el protector solar para perros. Y esto de que sea “para perros” es primordial ya que las cremas solares para humanos no están recomendadas. En el mercado podrás encontrar productos de protección solar específicos para ellos en formato crema, gel o aerosol y con factor de protección de 30 ó 50. Un perro de pelo corto y piel clara debería obligatoriamente usar un factor 50.

¿Y si nos olvidamos la protección solar del perro o aún no la hemos comprado? ¿Es mejor no ponerle nada a usar la nuestra? Para echarle nuestra crema solar como algo excepcional tendremos que tener en cuenta una serie de factores:

- Comprobar si la crema contiene octyl salicylate (octil salicilato) u óxido de zinc, ya que estos ingredientes pueden provocar serios problemas como anemia, trastornos gastrointestinales y envenenamiento al animal. En este caso, mejor no ponérsela.

- La crema debería ser lo más natural posible, nada de olores o fragancias, tintes solares o colores y ser hipoalergénica. Estas características suelen ser típicas de las cremas infantiles y de las de pieles sensibles.

- Si se advierte de la peligrosidad de ingerir el producto, no le apliques ni una gota de crema al peludo pues podría intoxicarse en el caso, más que probable, de que se lama.

- No le pongas mucha cantidad de producto para que su piel pueda absorberlo antes de que pueda lamerse.

Calor y pelaje denso mal cuidado son mala combinación

Si tu perro tiene una capa densa de pelaje, no es necesario que se la cortes en verano, simplemente tendrá que estar bien cuidada. Cepíllale a diario y quítale cualquier posible enredo. Una melena poco cuidada no ventilará el espacio entre los pelos y hará que aumente la temperatura del cuerpo de nuestro can.

Para que tu perro no sufra el verano, debes seguir unos sencillos pasos:
• Mantén la rutina de higiene: cepillado, corte de pelo adecuado y hecho por peluqueros caninos.
Aléjale de los rayos directos del sol. Procura que siempre tenga un rincón con sombra en su espacio.
• Refréscale con frecuentes duchas (no hace falta enjabonarle siempre) y con cremas protectoras especiales.
• Cuida que siempre tenga agua fresca para beber.

Si de todas formas observas que tiene la nariz roja, que jadea muy fuerte o sufre descamaciones en alguna zona corporal, acude al veterinario.

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