Cómo evitar que el niño le haga daño a la mascota

Una buena educación evitará que el niño tome a la mascota por un juguete y le haga daño sin darse cuenta.

Cuando se habla de convivencia entre animales domésticos y niños o bebés, la mayoría de las veces se advierte del cuidado que hay que tener para que la mascota no haga daño al pequeño humano. Sobre todo para que no le muerda o arañe. Se trata de situaciones que se previenen educando correctamente a la mascota, siempre con adiestramiento positivo y acudiendo a un experto en comportamiento canino si fuera necesario.

Sin embargo, en pocas ocasiones se trata la problemática desde el lado opuesto, es decir, que el niño le haga daño a la mascota. Tal y como apunta Beatriz Ramos en el vídeo, un niño, sin saberlo, puede hacerle daño a un perro intentando subirse encima de él, por ejemplo. También puede ocasionarle daños si le tira de la orejas, el rabo o si le da algún objeto o alimento potencialmente tóxico.

Para evitar este tipo de accidentes, hay que enseñar al niño desde pequeño qué partes del cuerpo de la mascota es mejor no tocar (como el rabo o las orejas) y cuáles si se acarician resultan placenteras para el animal. También tendrá que aprender a respetar los tiempos en que el animal está descansando o alimentándose y no molestarle. Es muy importante educarle en la empatía, en que al igual que él siente dolor cuando se cae, la mascota también. La educación del humano y del animal, como en el 90% de los casos, es la clave para una convivencia en armonía.

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