El glaucoma en perros y gatos

Esta enfermedad ocular afecta al nervio óptico de las mascotas. Si no se trata a tiempo, puede producir una ceguera permanente.

El glaucoma daña de manera progresiva el nervio óptico.

Probablemente hayáis escuchado hablar del glaucoma. Se trata de una enfermedad degenerativa que afecta al nervio óptico y, que de no ser tratada a tiempo, puede producir una ceguera permanente. Esta enfermedad, además, afecta tanto a los seres humanos como a las mascotas. ¡Mucho cuidado y acude regularmente al veterinario!

Según el Instituto Veterinario Oftalmológico, el glaucoma daña de manera progresiva el nervio óptico. Esta afección puede perjudicar a los dos ojos por igual, provocando una ceguera irreversible si no se trata a tiempo. Por este motivo, los especialistas recomiendan realizar revisiones con frecuencia, ya que algunas patologías, como la diabetes, podrían empeorar el glaucoma.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que algunas razas caninas, como el cocker, el bichón maltés o el bulldog francés son más propensas a desarrollar esta enfermedad. Igualmente, los border collie presentan una mayor predisposición al glaucoma debido a que poseen una mutación genética hereditaria. Este es el motivo por el que los veterinarios también aconsejan realizar pruebas genéticas a los canes.

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad ocular que afecta tanto a animales como a seres humanos. Esta afección produce una acumulación de líquidos en el ojo (humor acuoso) y, debido a este, aumenta progresivamente la presión intraocular. La parte visible del ojo está compuesta por el iris (parte colorida), la pupila, la esclera (parte blanca), los canales de drenaje y los cuerpos ciliares.

Los cuerpos ciliares son los encargados de producir humor acuoso, un líquido que sirve para proteger al ojo. En un ojo sano, este líquido va renovándose y se elimina a través de los canales de drenaje. Sin embargo, cuando estos canales se taponan se produce un exceso de líquido en el interior del ojo, aumentando la presión intraocular y provocando un daño irreversible en el nervio óptico.

Glaucoma en gatos

Si tienes un minino en casa, debes pensar que ellos también pueden padecer esta enfermedad. Además, al igual que sucede con los perros y las personas, el glaucoma puede provocarles una ceguera absoluta. Muchos propietarios de mascotas acuden al veterinario cuando su peludo ha perdido notablemente su visión y el ojo ha adquirido un todo azulado. ¡No cometas ese error y presta atención a las señales!

Igualmente, recuerda que aunque es imposible modificar el factor genético (algunos mininos están más predispuestos a padecerlo), puedes reforzar el sistema inmunológico de tu gato mediante una dieta equilibrada, ejercicio físico y visitas rutinarias al veterinario.

Síntomas de glaucoma en mascotas

Aunque los síntomas más visibles aparecen cuando la enfermedad está muy avanzada, en general, tanto perros como gatos presentan los siguientes signos:

  • Sensibilidad en los ojos
  • Vómitos y mareos
  • Dolor de cabeza
  • Ojos nublados
  • Pupilas dilatadas
  • Dificultad para ver
  • Camina de forma irregular
  • Cambios de conducta

Además, el peludo podría mostrarse más asustadizo o no tener ganas de jugar como de costumbre. Asimismo, es posible que se esconda de los seres humanos o que reaccione de manera inadecuada cuando se le acaricie cerca de la zona ocular o la cabeza. 

Tratamiento

Por ahora, es imposible recuperar la visión perdida a causa del glaucoma. Por ello, es imprescindible hacer hincapié en la detección temprana de esta enfermedad. En los casos más extremos, algunos especialistas optan por una cirugía ocular que puede llevarse a cabo mediante dos técnicas: con láser de diodo o con válvulas de drenaje para reducir el líquido que contiene el ojo. En ocasiones, los veterinarios combinan ambos métodos para mantener la visión del peludo durante el mayor tiempo posible. 

Recuerda que, aunque no puedes hacer mucho para evitar el glaucoma, debes mantener la carta de desparasitaciones y vacunaciones de tu peludo al día para protegerle de posibles complicaciones. ¡Lo más importante es su salud!

Si crees que tu mascota presenta esta enfermedad, no lo dudes y acude al veterinario cuanto antes. Ellos siempre te recomendarán lo mejor y buscarán el tratamiento más adecuado teniendo en cuenta las necesidades de tu perro o gato.

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