Hipertiroidismo felino: en qué consiste, síntomas y tratamiento

¿Tu gato no hace más que adelgazar comiendo mucho? ¿Está como una moto? ¿Tiene diarrea y vómitos? Cuidado, podría sufrir hipertiroidismo.

El análisis de sangre determinará un nivel normal o anormal de tiroxina o T4 en sangre.

El hipertiroidismo es una enfermedad que pueden sufrir los gatos, sobre todo los felinos mayores y de mediana edad, en la que se produce una cantidad demasiado alta de hormona tiroidea. Según la Asociación Americana de Veterinarios Felinos, afecta a uno de cada diez gatos adultos pero, con un tratamiento adecuado, el animal podrá llevar una vida perfectamente normal. Nos gustaría recalcar que se trata de un asunto serio pues las hormonas tiroideas regulan muchos procesos del cuerpo y al producirse en exceso, pueden causar serios problemas de salud. Ante el más mínimo síntoma de hipertiroidismo, lleva al peludo al veterinario.

Los síntomas

Uno de los síntomas más llamativos y propios de esta enfermedad es la acusada pérdida de peso que experimenta el animal a pesar de estar comiendo mucho. Esto se debe a la aceleración del metabolismo que se produce en pacientes con hipertiroidismo. El animal quemará energía a un ritmo más rápido de lo que se considera normal.

Un felino afectado de hipertiroidismo también beberá más agua y consecuentemente orinará más. Estos síntomas son fáciles de detectar pues el saco de pienso se acabará antes, la bandeja estará más sucia de lo habitual y es posible que pilles al minino bebiendo del lavabo del baño, del bidé e incluso de los platos de las macetas (si tienes), además de su bebedero.

Otras de las señales delatoras de esta enfermedad son: hiperactividad (aunque el animal sea mayor), maullidos constantes, taquicardias, pupilas dilatadas, irritabilidad, agresividad, diarrea y vómitos (estos últimos producidos por una ingesta de comida acelerada). Como ocurre en otras ocasiones en las que un gato enferma, su pelo no lucirá tan bonito como de costumbre.

También existen pacientes aparentemente asintomáticos.

Las causas

En la mayoría de los casos (sobre el 97%), la causa del hipertiroidismo felino es el crecimiento benigno de la glándula tiroidea. El 3% restante se debería a la existencia de un tumor maligno. Para diagnosticar hipertiroidismo se hará un análisis de sangre en el que se medirá la hormona tiroidea en sangre (tiroxina o T4).

El tratamiento

El hipertiroidismo felino se puede atacar desde diferentes vías: desde la alimentación, con medicación, con intervención quirúrgica o con yodo radiactivo, cada una con sus pros y contras.

“En ocasiones basta con administrar al felino un tipo de pienso restringido en yodo, lo que contribuye a regular la producción de esta hormona”, afirma Mercedes López, veterinaria de La Clíniva Veterinaria de Madrid. Eso sí, si el peludo come algo que no sea este alimento especial, el tratamiento perderá su efectividad.

La segunda vía consiste en la administración de un fármaco antitiroideo oral (pastilla o jarabe) que impide la producción de la hormona tiroidea. Es la opción más económica y menos agresiva pero no es curativa y se debe seguir de por vida.

La siguiente opción es la intervención quirúrgica, que consiste en extraer la glándula tiroides anormal. La cirugía puede curar al animal pero hay que tener en cuenta que durante la intervención se pueden dañar las glándulas paratiroides, encargadas de regular el nivel de calcio. En estos casos se administrará al animal una hormona de reemplazo, aunque sea durante un tiempo. Si se extirpa solo una glándula tiroides, es posible que se tenga que repetir la operación si pasado el tiempo se detectará otra parte afectada.

Y, por último, se pueden aplicar inyecciones de yodo radiactivo, que destruirá las células tiroideas anormales. Este tratamiento es muy eficaz y la mayoría de los gatos necesita una sola inyección, que se pone debajo de la piel del cuello como si fuera una vacuna. Eso sí, el animal tendrá que pasar de tres a siete días en una habitación especial de la clínica para eliminar casi toda la radiactividad de su cuerpo, vía orina y heces. Una vez en casa y durante las dos semanas siguientes, se deberán tomar unas determinadas medidas de precaución.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Soy redactora jefe web de Muy Mascotas y enamorada de los animales, especialmente de un golden retriever llamado Bruce y de un bosque Noruega de nombre Bombón. Me interesan los temas medioambientales y defiendo a capa y espada a los animales que no tienen voz. También me gusta levantar pesas, subirme a la bici (estática), hacer yoga, leer y lo que a todos: ir al cine, estar con los amigos y bla, bla, bla. Puedes contactar conmigo en maguilar@zinetmedia.es

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