¿Cómo practicar la terapia con gatos?

La gatoterapia es una corriente terapéutica que consiste en estar en compañía de uno o varios gatos. ¡Y aprovecharse de todos su beneficios!

Tú puedes beneficiarte de la terapia con gatos
Tú puedes beneficiarte de la terapia con gatos

Tener gatos es bueno para la salud. Tal y como te contábamos en este artículo sobre los beneficios de poner un minino en tu vida, los felinos domésticos ayudan a bajar el nivel de estrés de los humanos con los que vive, a reducir su tensión arterial, hace que los niños autistas encuentren más sencillo salir de su mundo interior y relacionarse con el exterior… Ahora te vamos a dar las claves para que tú también te beneficies de la terapia con gatos. Como no podía ser de otra forma, la mejor forma de practicar la gatoterapia es contar con la compañía de un felino en casa. Si todavía no lo tienes pero estás pensando en ampliar la familia, ¡adóptalo! Convivir con tu peludo te permitirá pasar mucho tiempo con él y, por lo tanto, podrás disfrutar de sus beneficios.

En caso de que no puedas tener a un pequeño peludo en casa, sea por el motivo que sea, no te preocupes. Afortunadamente, desde hace un tiempo han comenzado a aparecer los conocidos cafés de gatos, lugares en los que puedes tomar algo mientras disfrutas de la compañía de estos adorables animales. Además, todos los gatos que veas en el lugar pueden ser adoptados, así que si te surge la ocasión ¡ya sabes! A pesar de que esta es una tradición muy arraigada en la cultura asiática, en España ya podemos encontrar algunos locales con estas características. La Gatoteca, fue el primer café que decidió abrir sus puertas en Madrid. Le siguió Espai de Gats, situado en el barrio de Gracia de Barcelona. En ambos espacios los clientes pueden disfrutar de un buen café en compañía de adorables gatitos. Además, tras relajarse y disfrutar del buen ambiente, quién sabe, quizás alguno se va a casa con un nuevo miembro de la familia. Te contamos más sobre el tema en este artículo sobre cafeterías con gatos.

También se realiza la gatoterapia en lugares con pacientes enfermos, con una salud débil o en situaciones no favorables como geriátricos, hospitales o centros de atención a pacientes con autismo, por ejemplo. En el caso de los niños con autismo, la interacción con el gato les ayuda a salir de su mundo privado y adentrarse un poco en el de los demás.

Gatos especiales para la terapia

Hay gatos que son entrenados especialmente para practicar la gatoterapia. Algunos se dedican a realizar la terapia, como ya hemos comentado, en residencias geriátricas, hospitales y centros de atención a pacientes con diversas enfermedades como el autismo, por ejemplo.

La raza no es un factor que se deba tener en cuenta ya que todos los gatos sirven para llevar a cabo la gatoterapia. Lo más importante es su temperamento: un buen gato de gatoterapia debe ser tranquilo, paciente, amigable y confiado. No debe molestarle estar rodeado de gente o que le acaricien, cojan y toquen.

Normalmente los niños suelen coger, mover y tocar mucho al animal, mientras que las personas mayores se conforman con acariciarlo mientras lo tienen encima. Por ello, también es importante que el peludo sea capaz de estar quieto y tranquilo sobre el paciente. Parece increíble que algo tan sencillo como estar en compañía de un gato pueda ser beneficioso para nuestra salud, pero es así. Ese es justamente el punto fuerte de la gatoterapia: su sencillez.

Etiquetas: Curiosidades gatosGatos cariñosos

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