¿Cómo es la muda de pelo en los gatos?

De igual manera que otros animales realizan el cambio de la piel un par de veces al año, en primavera y otoño se produce la caída de pelo en los gatos. Un proceso también denominado muda, que deja atrás el pelo viejo dando paso al nuevo.

La primavera es la época más fuerte de caída de pelo en los gatos

La primavera y el otoño se convierten en las épocas del año en las que, generalmente, se produce la caída de pelo en los gatos, ya que el cambio de temperatura en esos meses es más acentuado, generando un entorno idóneo para el cambio de pelaje. Aunque son estas dos épocas las más conocidas, la muda que realizan en primavera es la más fuerte, llegando a suponer la mitad del cambio de pelaje que realizan durante todo el año.

Pese a concentrarse en estos meses la mayor cantidad de mininos que realizan la muda, durante todo el año se puede observar que es algo habitual en estos animales. No obstante, se debe de estar atento para ver si se trata de una cantidad normal o si, por el contrario, puede ir más allá y tratarse de algún problema por el cual preocuparse. Si se observa que se trata de una caída continua y abundante, se tendrá que consultar a algún profesional veterinario, puesto que puede deberse o estar relacionado con otros factores como el estrés, tratarse de alguna enfermedad o un aviso para realizar un cambio en su alimentación.

Alimentos contra las bolas de pelo

Durante la muda existen unos cuidados determinados que los dueños de los mininos tienen que tener en cuenta. La razón no es solo lo molesto que es tener la casa llena de pelos sino que durante la muda, en sus sesiones de atusado diario, lo ingieren en mayor cantidad, lo que se traduce en mayores posibilidades de generarle bolas de pelo, con todo lo que ello conlleva (oclusiones si no se expulsa).

En esta época de muda, pero también durante todo el año, es muy importante que los gatos tengan una buena alimentación. Una nutrición equilibrada y adecuada a las necesidades del gato ayudará a cuidar la salud del animal y, en consecuencia, cuidará su pelaje. Además, durante esa época, ayudará al gato a deshacerse mejor del pelo. Con esto último nos estamos refiriendo a los piensos formulados para evitar la formación de bolas de pelo, que son ricos en fibras, tanto solubles como insolubles.

Otra medida que evita la formación de bolas de pelo que debería formar parte de la rutina de la mascota en cualquier fecha del calendario, es la administración de malta. Este alimento está disponible en distintos formatos (snacks, pasta…) y ayuda al animal a expulsar por las heces los pelos que hayan podido quedar atrapados en su organismo. Los mininos de pelo corto necesitarán menos malta que los de pelo largo (más propensos a las tricobezoares o bolas de pelo).

Por último, también podemos ayudar al gato a expulsar las bolas de pelo poniendo a su alcance hierba gatera. Cuando un gato ingiere hierba, suele hacerlo, en la mayoría de los casos, porque se encuentra mal del estómago. Aprovechando esto, el gato se acercará a la hierba gatera para purgarse y esta le ayudará a mejorar el tránsito intestinal. También favorece la regurgitación.

Cepillado diario

El segundo punto a tener en cuenta es el cepillado. Un buen cepillado es primordial para la salud del minino. Aunque el cepillado es importante durante todo el año, en la época de caída de pelo en los gatos es primordial y por eso se aconseja realizar un cepillado al día. Muchas veces puede surgir la duda de cómo debe de realizarse este cepillado. Los especialistas veterinarios recomiendan realizar un cepillado en el sentido del crecimiento del pelo y otro en contra. El objetivo es retirar el pelo del que se deshace el gato, es decir, quitar el pelo muerto para evitar que el animal lo ingiera y también dejar sitio para que crezca el nuevo.

Si no lo tienes, hazte con un cepillo especial para gatos.

Estar atentos a todos los cambios que se pueden generar en el pelaje de los gatos no sólo tiene el objetivo de salvaguardar la estética de los gatos, sino que va más allá. El pelaje les sirve para verse atractivos y llamar la atención, pero también les ofrece información sensorial. A través de él se pueden comunicar con otros animales y también con los humanos, les protege del frío, del viento, de la lluvia y de enfermedades. Unas funciones que a nuestros queridos felinos les son de gran importancia en su día a día así como en su desarrollo.

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