Consejos si te mudas con un gato

Cambiar de casa siempre es una experiencia dura y cansada, y los animales también la sufren. Te damos algunos consejos para minimizar el impacto en tu gato.

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Una mudanza siempre es estresante, pero lo es aún más cuando tenemos animales. Los gatos en particular, como nos cuenta el veterinario y etólogo Pablo Hernández en el vídeo, son muy territoriales y sufren especialmente con los cambios de hogar, por lo que hay ciertas medidas que podemos tomar para hacérselo (y hacérnoslo) más fácil.

Es fundamental comprender en todo momento el pequeño trauma que supone para el gato un cambio total en su entorno. Sólo así podremos minimizar los efectos que pueda tener en su felicidad y su comportamiento. Con todo, hay algunos pequeños trucos que nos pueden servir:

  • Elige una habitación y pon en ella las cosas de tu gato: cama, comedero, bebedero, juguetes favoritos… Aléjale en lo posible del trasiego de muebles y cajas.
  • El transportín puede ser en esta etapa tu gran aliado. Es un entorno que normalmente el gato reconoce como propio y servirá de espacio de transición.
  • Entra de vez en cuando en la habitación para que tu gato no se sienta solo o abandonado. Tranquilízale con palabras y caricias pero mantente firme.
  • Los muebles y objetos de la habitación donde el gato ha estado encerrado durante el traslado, así como su cama y juguetes, deberían ser los primeros que se coloquen en la casa nueva. Así, lo primero que reconocerá será lo último que recuerda del antiguo hogar.
  • Cuidado con puertas, ventanas, utensilios de cocina… de la nueva casa. Al no estar nosotros mismos familiarizados con ellos, debemos tener especial cuidado y mantener todo cerrado hasta que el gato (y nosotros) esté acostumbrado al nuevo entorno.
  • Puedes emplear un difusor de feromonas felinas sintéticas para ayudar a tranquilizarlo. También puedes repetir la operación al llegar a la nueva casa, es decir, elegir una habitación concreta, colocar los muebles y objetos que estaban en la que ha dejado y encerrarle hasta que todo el trasiego de personas y cosas haya pasado.
  • Una vez el jaleo ha concluido, es el momento de dejar salir a tu gato a inspeccionar su nuevo hogar. No le prohíbas la entrada a ninguna estancia, al menos en esas primeras incursiones; aunque luego tenga restringido el paso a ciertas habitaciones, debe reconocerlas primero.
  • Importante: sigue las mismas rutinas, en la medida de lo posible, que llevabas en el anterior hogar. Los gatos son animales de costumbres y valoran mucho los hábitos.

Si te dispones a mudarte con tu gato, ten presente que no tiene por qué ser una experiencia traumática, siempre que toda la familia colabore y que tengamos muy presente que el gato es un miembro más y como tal también debe acostumbrarse al nuevo ambiente.

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