¿Tu perro está desequilibrado?

¿Se altera con facilidad? ¿Ha dejado de rastrear y olfatearlo todo? Te damos las claves para averiguar si tu can está mentalmente sano o no.

Si tu perro le ladra a otro sin razón aparente o incluso le ataca, podría ser un signo de desequilibrio mental.

Aunque humanos y perros somos bastante diferentes (por ejemplo, ellos tienen el oído y el olfato mucho más desarrollado que nosotros), lo cierto es que sí hay algo que compartimos: la necesidad de contar con una buena salud mental. De hecho, y aunque no lo creas, ellos también pueden sufrir ansiedad y depresión. Si no te da muchos problemas, lo más probable es que pienses que es un animal equilibrado. Sin embargo, para distinguir a un can en perfectas condiciones psicológicas de uno que no lo está, hay muchos factores a tener en cuenta y vamos a explicar cada uno de ellos.

En primer lugar, hemos de precisar qué es exactamente un perro equilibrado. Según los expertos en etología, es aquel que reacciona de manera adecuada a situaciones tales como el desconocimiento de un lugar y los sitios ruidosos, pero también al contacto con personas y otros animales. Para ello, debes procurar que adquiera una buena educación desde que es cachorro y así te evitarás problemas de conducta en el futuro.

Signos que indican que es un perro equilibrado

  • Tiene comportamientos instintivos, como olfatear lo que le rodea y curiosear. Aunque te empeñes en humanizarlo, al fin y al cabo, un perro es un perro y como tal, debe ser fiel a su propia naturaleza. Si lo hace, lo más probable es que sea un perro equilibrado.
  • Buena socialización. Este proceso comienza cuando es cachorro. Un perro en buenas condiciones psicológicas es aquel que es capaz de establecer relaciones con otros perros y con humanos, como decíamos anteriormente. Por el contrario, si tu mascota le ladra a otro can sin razón aparente o incluso trata de atacarle, quizá deberías preocuparte.
  • Tiene buena capacidad de concentración: Si el perro está estresado no será capaz de concentrarse más de cinco minutos seguidos. Si tiene que realizar una determinada actividad y ni siquiera es capaz de acometerla durante este tiempo, es muy probable que algo no marche bien en su cabeza.
  • Está en buenas condiciones de salud. Una buena salud mental empieza por un buen estado físico. Por eso, debes tener en cuenta aspectos como la importancia de saber tomarle bien la temperatura y reconocer los signos de dolor, entre otros. Un perro podrá relacionarse con lo que le rodea y dejarse llevar por sus instintos si está en buen estado de salud.
  • Tiene un carácter tranquilo generalmente. La estabilidad psicológica es clave en un perro mentalmente sano, que no se altera ni excita con demasiada facilidad. Si reacciona de manera desproporcionada ante asuntos que no son de su agrado podría ser porque está desequilibrado.
  • Se adapta a nuevos entornos. Es normal que haya ciertos ambientes que estresen a tu perro, pero lo cierto es que aunque sea así, debería ser capaz de mantener una conducta adecuada en ellos.
  • Sois capaces de compenetraros el uno con el otro. Saber interpretar el lenguaje canino (¿sabías que el perro nos trasmite mucha información con la cola?) es fundamental para que el perro tenga buenas conductas pues si eres capaz de entenderte bien con él, sabrás darte cuenta de qué es lo que necesita en cada momento.

Qué puedes hacer tú por su salud mental

Es importante tener presente que para que un perro esté equilibrado debe tener ciertas necesidades básicas cubiertas.

  • Debe disponer de un lugar donde se sienta protegido. En este sentido, debemos hacer hincapié en que bajo ningún concepto se debe dejar atado a un perro con una cadena (es además maltrato animal), por ejemplo, ni mucho tiempo fuera del hogar. Si lo haces, el perro tiene muchas posibilidades de desarrollar problemas de estrés, algo que como hemos mencionado, no es nada recomendable si queremos a un perro equilibrado.
  • Relaciones con otros perros y personas. Es importante mantener al perro estimulado mentalmente.
  • Un buen descanso. Al igual que nos ocurre a los humanos, si los perros no descansan adecuadamente, seguramente estén más irascibles. Por eso, es importante saber elegir la cama adecuada para el perro. Aunque creas que sí, ¡no vale cualquiera!
  • Ejercicio físico. Asegúrate de que tu perro sale a pasear varias veces al día, ya no solo para que no haga sus necesidades dentro de casa. Esto es importante para tu perro, ya que los paseos ayudan a que desarrolle su olfato y además puede llevar a cabo uno de sus instintos más básicos: curiosear y rastrear.

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