¿Es mejor tener dos gatos que uno?

El gato no es tan dependiente de sus dueños como el perro y puede pasar horas solo en el hogar. ¿Es buena idea adquirir un compañero felino para nuestra mascota? Sigue leyendo.

Dos gatos descansan en casa
Dos gatos descansan juntos en casa

Los gatos están cogiendo buena posición en lo que se refiere a ser la mascota predilecta en los hogares españoles. Sigue ganándole el perro pero la estresante vida en la ciudad, en la que no tenemos tiempo ni para nosotros mismos, hace que elijamos al felino, una mascota que no nos necesita tanto para ser feliz, como animal de compañía.

Aunque esta misma cualidad está haciendo plantearse a muchos humanos la adquisición de un segundo felino, para que en las largas horas de soledad que el animal está en casa esté acompañado y no sienta las consecuencias negativas de que no haya nadie en casa. ¿Realmente necesita a otro gato en casa?

Los felinos no son seres que necesiten vivir en compañía continua como sí les gustaría a los canes. Si un gato debe pasar mucho tiempo solo en casa porque su propietario trabaja muchas horas o tiene ocupaciones que le hagan estar fuera del domicilio casi todo el día, o va a afectarle en la mayoría de los casos. No va a sentir la necesidad de otro animal gatuno si sus humanos le dedican atenciones y cuidados cuando están en casa. Otro problema diferente es cuando pensamos que nuestro animal es tan independiente que no nos necesita para nada en todo el día, y pasan a ser “decoración” de nuestro hogar.

Llegamos después de un día de trabajo y como vemos que nuestra mascota no nos muestra efusividad a nuestra llegada pensamos que no nos necesita y así van pasando los días… Un felino no va a demostrar la dependencia que puede declararnos un perro pero aun así vamos a tener que interactuar con él para que sea feliz. Y ya no solo porque necesite jugar contigo, que le acaricies… sino porque ese momento nos va a servir para observar si todo va bien: si parece sano, no tiene ningún aspecto extraño respecto a su salud y sigue con el mismo comportamiento de siempre. Si estás seguro de que nadie va a poder satisfacer esas necesidades a lo largo de los días, entonces la opción de adquirir otro felino sí será imprescindible.

La elección de un nuevo gato necesitará la aprobación de nuestro minino

A la hora de introducir un segundo felino en casa, la mayoría de la gente piensa en llevar un ejemplar joven para comenzar con su educación desde pequeño y disfrutar de un cachorro… El sexo del animal no importaría respecto a la convivencia con nuestro gato actual siempre que estén esterilizados (cirugía que recomendamos). Si por alguna razón decides no esterilizarlos, ten en cuenta que vas a tener que lidiar con ciertos riesgos: que se reproduzcan entre ellos si son de sexos diferentes, que busquen a gatos vecinos para hacerlo, que (por este motivo) se escapen, que haya peleas por dominancia, que marquen tu hogar con su orín…

Si adoptamos un minino pequeño cumplirá con creces el deseo de acompañar a nuestro gato ya que querrá jugar continuamente con él y pedirá su atención de todas las maneras posibles. Estamos casi seguros de que llegará a saturarle, pero tu animal sabrá ponerle en su sitio con bufidos o manotazos.

Por mucho que te entren las ganas de intervenir entre ellos, tendrás que mantenerte en un segundo plano en las primeras semanas de interacción. Solamente podrás observar por muchos bufidos o peleas que tengan (siempre que no lleguen a palabras mayores). Sabemos que será difícil, pero si entras en la discusión tus animales van a comenzar a interpretar tus movimientos: si coges a uno antes que a otro pensarán que ese es el que más atención te merece o si regañas más a uno se sentirá menos importante, más agredido… Total, que en ambos casos estaremos perjudicando la relación que asienten los dos animales.

Obviamente si percibes que se están pasando en el enfrentamiento y puede peligrar la salud de uno u otro sí tendrás que entrar en ella. Hazlo de manera indirecta, como siempre decimos, utilizando un spray con agua y si no tienes uno a tu alcance y la cosa se está poniendo grave, coge un cubo o una jarra con agua. Es un método bastante brusco así que utilízalo solo si no queda otra opción. Que quede clara la idea de no involucrarse ni inclinar la balanza hacia ningún lado, siempre desde una posición externa. Si ya has vivido con un par de felinos o más sabrás que los animales aprenden a vivir bajo el mismo techo y se adaptan a la forma de ser del otro, únicamente necesitarán de esos primeros días (y sus enfrentamientos) para amoldarse el uno al otro. Y aunque resulte desagradable tendremos que permitirlo.

La convivencia será mejor si cada uno tiene sus productos

Como sabes, los felinos necesitan su espacio por lo que es mejor que adquieras productos que solo sean para tu nuevo amigo, como su bandeja de lecho absorbente, su comedero, su bebedero, su correa si les sacas a la calle… Si cada animal tiene sus cosas, con su propio olor vivirá menos estresado, sobre todo en lo que concierte al lugar donde evacua. Si con el paso del tiempo y el asentamiento del nuevo animal en casa, te das cuenta de que la nueva bandeja higiénica está sin usar y tus gatos están conformes con ello, podrás quitarla. No te estreses si los primeros días tu nuevo peludo hace sus necesidades fuera de la bandeja, está en periodo de adaptación y puede no centrarse en este aspecto.

Etiquetas: Educación gatos

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