¿Los perros entienden la desigualdad?

Un estudio realizado por la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena demuestra que los canes reaccionan a la injusticia y a la desigualdad de una manera similar a los humanos y los primates.

Dos perros sentados en un banco abrazados
Un estudio realizado por la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena nos da la respuesta

El concepto de desigualdad o de injusticia, según un estudio publicado en la revista Current Biology, es similar en humanos y en primates. Reconocer la desigualdad es una habilidad social de empatía tremendamente importante en los seres humanos. En las investigaciones realizadas se descubrió que esa característica empática de sensibilidad a la inequidad era también experimentada por los primates. Nadie se había atrevido a realizar este experimento en otro tipo de animales, sobre todo por el escepticismo que demostraban. Hasta ahora.

Un estudio realizado por psicólogos comparativos del Instituto de Investigación Messerli de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, en Austria, ha descubierto que los canes reaccionan a la injusticia y a la desigualdad de una manera similar a los humanos o los primates. Es decir, tienen empatía por otros seres.

Pero, lo más importante, es que con el experimento entendieron que no son solo los perros los que tienen esa capacidad, si no que sus antepasados, los lobos, también la poseen. Por lo que no estamos hablando de un desarrollo social que haya surgido por la domesticación de los canes. Es, más bien, un comportamiento social heredado de sus antepasados.

¿Cómo se realizó el experimento? Se realojó a algunos animales (perros y lobos, cada uno con los de su especie) en una sala con dos zumbadores (aparato que emite un zumbido cuando se le presiona). Cuando uno de los canes pulsaba el zumbador, el entrenador le daba comida pero cuando su compañero can lo hacía, no recibía premio. ¿Qué paso? Que el can que sí que recibía premio se solidarizó con la injusticia de su compañero y se negó a seguir cooperando en el ejercicio.

Este mismo ejercicio se realizó con lobos y en palabras de expertos del Instituto de Investigación Messerli y el Wolf Science Center de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena: “Cuando los animales presionaron un zumbador, después de que el entrenador les pidiera que lo hicieran y no recibieron nada o una recompensa de menor calidad en comparación con sus parejas por la misma acción, se negaron a participar en el experimento”. ¿Sorprendente verdad?

También se realizó esta prueba en un animal en solitario el cual no obtenía recompensa y, en palabras de la científica Jennifer Esler: “Curiosamente, los animales continuaron fácilmente cuando no había pareja. Esto demostró que el hecho de que ellos mismos no recibieran una recompensa no era la única razón por la que dejaron de cooperar con el entrenador”.

Los canes sí que tienen comportamientos creados mediante la domesticación de los seres humanos

Igualmente se dio parte de que sí que hay comportamientos sociales en los canes derivados de la domesticación. En este sentido, tras el experimento, al introducir a los animales en un recinto neutro, los lobos eran reacios a mantener el contacto con el punto de injusticia (el entrenador) mientras que los canes no tuvieron ningún problema en socializar con él como si nada. Friederike Range, científico asociado al proyecto, explicaba en su informe: "Incluso, si estos animales no viven directamente con los seres humanos, son más susceptibles a nosotros. En este punto, la domesticación parece influir en el comportamiento de los perros. Su estrecho contacto con los seres humanos como mascotas podría, por lo tanto, reducir su comportamiento en tales situaciones en lugar de dispararla".

Por lo que, como vemos, podemos confirmar que los canes entienden la injusticia y tienen un carácter social empático y no solo eso, sino que tienen comportamientos sociales heredados de antepasados directos y a la par su especie ha sido muy condicionada y moldeada por el contacto con los seres humanos. ¡Fascinante!

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