Los perros detectan a las personas con malas intenciones

Actos tan aparentemente casuales de tu perro como ladrar a un desconocido por la calle podrían no serlo tanto como creías.

Los perros poseen más inteligencia emocional de la que creemos.

Seguro que en más de una ocasión has escuchado eso de que “el perro es el mejor amigo del hombre” y lo cierto es que no es una frase hecha más. El vínculo que une a perros y humanos se forjó hace muchísimos años, se cree que como resultado de la  domesticación de los lobos (los perros descienden de estos) para así convertirlos en los idóneos animales domésticos. Una relación que va un paso más allá. Hace algún tiempo se creía que los perros eran capaces de detectar las emociones de otros compañeros de especie pero ¿y si te decimos que también pueden hacer lo mismo con nosotros? Un estudio científico así lo corrobora.

Pueden interpretar nuestro lenguaje no verbal

¿Alguna vez has sentido que tu perro nota cuando estás triste? No son imaginaciones tuyas, realmente puede hacerlo, y es que los canes tienen una habilidad especial para interpretar el lenguaje no verbal de las personas.

“La ciencia ha comprobado que son capaces de interpretar las emociones, incluso identificar a gente que tiene malas intenciones contra ellos o sus dueños, tan solo por la actitud, tono de voz y lenguaje corporal”, ha explicado Alberto Tejeda, del Hospital Veterinario de Especialidades en Fauna Silvestre y Etología Clínica, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de México. Unas declaraciones de las que se ha hecho eco Diario Veterinario. Esto explicaría, entre otras cosas, por qué tu perro le ladra a los extraños sin motivo aparente.

Captan las intenciones de los humanos

No solo pueden distinguir entre una persona que tiene buenas o malas intenciones, sino también son capaces de identificar si una persona ha sido antipática con otra. Una conclusión a la que se llegó tras la realización de un estudio que recoge Sciencedirect. En la primera fase, los investigadores pidieron a los dueños que trataran de abrir un contenedor y al fallar, que pidieran ayuda a los investigadores. Mientras que uno de estos científicos no respondía a la petición, otro de ellos sí acudió en su ayuda.

Tras esto, ambos ofrecieron comida al perro y éste no realizó ningún tipo de distinción entre ellos. Por tanto, este estudio concluyó que no distinguía entre hombres útiles o no. Sin embargo, la segunda fase arrojó unos resultados de lo más interesantes. Repitieron este experimento y uno de los investigadores volvió a negarse a ofrecer ayuda, mientras que otro de ellos sí fue amable. ¿Sabéis de quien aceptó la comida el perro? Exacto, de aquel que sí lo ayudó.

Prefieren establecer vínculos con individuos generosos

La parte emocional de los perros juega un papel muy importante en su vida. Tanto es así, que gracias también a su excelente sentido del olfato y su buena memoria, nunca olvidarán si has sido o no, amable y simpático con ellos, aunque haya pasado mucho tiempo. En caso de que haya percibido buenas vibraciones por tu parte, te mostrarán afecto. Según Tejeda: “Como las personas, ellos prefieren establecer vínculos con individuos generosos”. Y es que al fin y al cabo, perros y humanos no somos tan diferentes en lo que respecta a nuestras emociones.

Una idea que tiene base científica. Según investigadores de la Academia Húngara de Ciencias, seres humanos y perros comparten algunas habilidades sociales; el comportamiento sociocognitivo de los perros, por ejemplo, se asemeja al de un niño de entre 6 meses y 2 años de edad en muchos aspectos. La utilización de señales ostensibles es una de estas características: los perros, así como los bebés humanos, son sensibles a las señales que indican la intención comunicativa", afirma József Topál, uno de los investigadores de este centro. 

Del mismo modo, esta parte emocional que han desarrollado también les sirve para decidir si quieren establecer lazos con otros perros. “Muestran conductas infantiles aun siendo adultos, y al parecer la parte emocional los acerca a evaluar al otro para hacerlo su amigo o no”, contó Tejeda.

También sufren ansiedad

Asimismo, y según conclusiones extraídas por este investigador, las semejanzas entre humanos y perros van más allá porque ellos también pueden sufrir ansiedad. Esto podría estar detrás de algunos comportamientos agresivos de tu mascota pero, además, dejarlo mucho tiempo solo o castigarlo con frecuencia podría acarrearle ciertos problemas de salud mental. “Con un trastorno así, puede ser altamente agresivo, miedoso o sonámbulo”, afirmó el experto Alberto Tejeda. Pero no solo eso, y es que como te contábamos en este artículo, tu estrés puede afectarle también a él.

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