Gatos, ¿por qué a veces tiene conductas rebeldes?

Nuestro felino nos aprecia pero en ocasiones desencadena comportamientos violentos que, de ser reiterados, pondrán en peligro la convivencia con nosotros. Vamos a aprender a solucionarlo.

Un gato bostezando
Los gatos son rebeldes por naturaleza

Los robos de alimentos, el juego desmesuradamente eufórico o los saltos sobre muebles son algunas de las conductas rebeldes que lleva a cabo nuestro gato. ¿Por qué lo hacen y cómo les ponemos remedio?

Cada uno de ellos tendrá un motivo por lo que es mejor repasarlos por separado:

Robos y saltos

Nuestros felinos son seres muy curiosos y la naturaleza les ha dotado de un buen físico para poder acceder a casi todos los rincones que se proponen por eso no es de extrañar que suban nuestras mesas para robarnos comida o se cuelguen por nuestros muebles cuando algo les llama la atención.

Normalmente este comportamiento se suele potenciar porque en esas exploraciones felinas encuentran un buen premio: dan con un alimento, encuentran un sitio magnífico para descansar o hallan un nuevo mirador para observarnos y tener toda la estancia controlada. Muchas de estas aventuras gatunas no son de nuestro agrado y queremos evitarlo, el problema es que lo hacemos de una manera errónea: les gritamos o intentamos darle un cachete con lo cual, no conseguimos ninguna experiencia positiva de esta situación y no lograremos el resultado que queremos.

El felino no asociará el castigo que queremos imponerle con el nuevo hallazgo propio sino que tratará de huir siempre que nos vean con una postura agresiva. Desde nuestra comprensión humana pensaremos que el gato ha aprendido la lección y que continúa actuando de la misma manera por venganza pero la verdad detrás de todo esto es que la mascota solo ha aprendido que hay una experiencia negativa en subirse a los muebles cuando tú estás cerca pero habrá consecuencias positivas cuando tú no estés.

El mejor remedio para que nuestro animal deje de robarnos comida es no dejar nada a su alcance, es simple pero en ocasiones no llegamos a comprender la facilidad que tiene un gato para hacerse con el bote de galletas que tenemos en la estantería o para abrir la basura e inspeccionarla.

Para evitar que salte indiscriminadamente sobre nuestros muebles tendremos que poner en práctica las técnicas de castigo remoto es decir, dispararles con un spray con agua desde un punto estratégico en el que no pueda relacionar esa mala experiencia con nosotros sino con la acción que está llevando a cabo. Obviamente, si no estamos en casa no podremos vigilar que no salte o no coma algo así que lo mejor será restringir el paso del animal a las zonas en las que hay muebles donde le gusta subirse o comida suculenta.

Actividad nocturna y juego eufórico felino

Si no paran durante la noche, debemos darles productos para que se entretengan. Empezando porque nuestros felinos son animales nocturnos debemos tener claro antes de adoptar uno que muchas noches va a jugar y a estar en movimiento.

Uno de los entretenimientos más deseados por el felino es asaltarnos en medio de nuestro plácido sueño y atacar directamente a los dedos de los pies, sobre todo si asoman por debajo de las sábanas. Y es que uno de los juegos más interesantes para los gatos es el de dar caza a objetos o jugar a la persecución con los seres vivos que haya en la casa, entre ellos, nosotros.

Sobre este tipo de comportamientos vamos a enumerar dos realidades a tener en cuenta:

  • Los juegos desenfrenados también pueden darse por el día.
  • Si tu felino es joven, posiblemente este comportamiento se le pase cuando sea un gato anciano. Lo tendrás más difícil si tu gato adulto o senior continúa con esta actitud.

Un remedio para esta conducta será administrarle suficientes juguetes y productos de entretenimiento por la noche para que les preste más atención a ellos que los dedos de nuestros pies. Además, es bueno que un rato antes de irnos a dormir juguemos con él para que desfogue y no necesite tanto nuestra atención una vez que ya estemos dormidos.

Un remedio muy eficaz es cerrar la puerta de nuestra habitación cuando nos vamos a la cama aunque puede que el gato se quede en la puerta maullando hasta que le hagamos caso. Si esto es lo que ocurre bajo ningún concepto abriremos la puerta pues el animal entenderá que sus vocalizaciones han tenido resultado.

Si los ataques son diurnos utiliza el castigo remoto o cerrémosle en una estancia en la que tenga entretenimiento suficiente hasta que agote todas sus energías. Tener un compañero felino de juego será muy bueno en estos casos porque se entretendrán entre ellos y no les apetecerá tanto molestarnos.

Etiquetas: Adopción de gatosCuriosidades animalesEducación gatosGatitos

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