¿Es mi gato agresivo?

Cuando planteamos un comportamiento de posible agresividad al profesional, lo primero que deberá tener en cuenta es la posibilidad de que ese modo de actuación pueda ser originado por algún problema físico o patología subyacente.

¿Es mi gato agresivo?
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Es fundamental que antes de entrar a valorar un problema de comportamiento puro se descarten enfermedades que puedan ser la única causa del problema.

Aquellos procesos morbosos que cursan con dolor como cistitis, artritis, patologías de las glándulas perianales, problemas dentales, las patologías del sistema nervioso, las alteraciones endocrinas... pueden, por sí mismos, provocar manifestaciones agresivas en el animal.

Detectar el problema

La información detallada del caso por parte del propietario, unida al estudio completo de la salud del animal, permitirá que el profesional elabore una correcta historia clínica. En muchos casos, la presencia del veterinario en el hogar para observar el problema, ayudará a un mejor manejo y prescripción del tratamiento.

En ciertas ocasiones, y siempre que sea posible, la elaboración de vídeos caseros del comportamiento del animal ayudarán al profesional a manejar y valorar de forma adecuada la conducta.

Datos fundamentales:

  • Expresiones faciales: posición de las orejas, ojos...
  • Actitudes corporales: posturas, movimientos...
  • Sonidos emitidos: bufidos, gritos...
  • Situaciones en las que se producen las agresiones.

Pronóstico

Con todos estos datos, el profesional deberá valorar los siguientes puntos antes de establecer un plan de tratamiento:

  • Tipo de agresión: posturas, expresiones faciales y sonidos, agresión directa o indirecta, intensidad, el animal ataca a un solo individuo o a todos los integrantes de la familia, visitas...
  • Temperamento del gato: dominante, miedoso, gregario, independiente...
  • Capacidad de los integrantes de la familia para poner en práctica el tratamiento oportuno.

En este punto de la valoración de la agresividad del gato, el profesional está en disposición de emitir un pronóstico y el posible tratamiento.

Etiquetas: Educación gatosGato enfermo

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