El carácter del cachorro a partir del décimo día de vida

Casi a las dos semanas de vida el cachorro comienza a coordinar su cuerpo. Comenzará así una nueva etapa en su descubrimiento del mundo.

Separarse de sus hermanos le generará estrés al cachorro
Separarse de sus hermanos le generará estrés al cachorro

Aproximadamente en el décimo día desde su nacimiento, el cachorro aprenderá a coordinar sus patas traseras, será entonces cuando pueda descubrir nuevos estímulos que el mundo le ofrece. Sobre las dos semanas ya podrá coordinar todos sus miembros.

La facilidad de movimiento tendrá como consecuencia el distanciamiento con sus hermanos y su madre. Su reciente capacidad le hará alejarse de ellos pero esto provocará algo de estrés en el cachorro, que exteriorizará con gemidos y vocalizaciones. No cesará hasta que la suerte le acerque de nuevo a los otros peludos o su madre, paciente, vaya a buscarle.

El cachorro aprende a hacer sus necesidades gracias a su madre

Durante los primeros días de vida, los cachorros no saben cómo defecar ni orinar por sí mismos, se podría pensar que son como “contenedores fecales vivientes”. De acuerdo, no es el término más agradable pero nos sirve para hacernos una imagen del pobre cachorro y su gran panza cuando no tienen ayuda extra para "descomer”. ¿Cuál es esa ayuda? Como siempre, su madre. 

La perra tiene una curiosa labor durante los primeros días de sus bebés: lamerles ano y genitales para estimular la expulsión de heces y orina. Esta acción tan desagradable a nuestros ojos no les sirve solo para hacer sus necesidades al instante sino que también consigue una pronta maduración sensorial de los nuevos inquilinos del mundo. Las investigaciones realizadas sobre este tema han sacado como conclusión que un perro que tiene mucho contacto durante sus primeros 14 días con los otros cachorros, su madre o el humano desarrollará antes su sistema nervioso

A nuestros peludos les encanta tener relación continua con los otros seres vivos, ya sean de cuatro patas o de dos, y es un deseo que les viene de maravilla fisiológicamente porque les ayuda a crecer más rápido, abren los ojos antes, consiguen coordinar sus extremidades con mayor prontitud y al hacerse adultos demuestran mayor apego hacia humanos y peludos, menos miedo y tienen mejores capacidades para aprender que aquellos canes que no han tenido tanto contacto con otros seres en esos primeros días.

Por esta razón, si te topas con un cachorro que ha superado los primeros quince días pero no goza del contacto de su madre o hermanos, préstale toda la atención que necesita. Sabemos que el amor y cuidado de una madre es único pero en este caso no es insustituible. Los cachorros que crecen sin madre pero con un gran apoyo por parte de los humanos podrán disfrutar igualmente de las ventajas de las que hablaban esas investigaciones.

Etiquetas: CachorroEducación perro

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