Adoptar en una protectora, ¿cómo me presento al gato?

Los gatos necesitan que sigamos unos pasos en el primer encuentro con ellos. De estos primeros minutos puede depender que le caigamos bien o no. ¡Te aconsejamos!

Si nos huele estamos empezando bien

Querer llevar un gato a casa es una de las mejores ideas que tendremos en nuestra vida. Sobre todo si la decisión pasa por adoptar un animal en una protectora. Como no nos cansaremos de repetir, la adopción es la mejor opción: le daremos una nueva vida a un animal sin familia; nos costará menos que una compra; puede estar ya educado, vacunado, desparasitado y puede que esterilizado y estaremos dejando hueco para que un nuevo “huérfano” peludo entre en el refugio

Además, las protectoras se dedican a rescatar, curar y cuidar a los animales hasta que estos consiguen confiar en el ser humano. Si hay animales cuya socialización es más difícil, suelen tener la ayuda de educadores voluntarios que enseñan al peludo a ser más tranquilo, tener menos miedo, ser menos agresivo o cualquiera que sea su problema. Eso es un gran avance para la futura convivencia contigo.

De hecho, los voluntarios de la protectora sabrán a qué animales presentarte según la compatibilidad que pueda tener contigo. Antes de elegir una de las opciones, infórmate de la vida que tuvo antes de llegar al refugio (si es que saben algo de ello), del carácter de ese animal, cuál es más o menos tímido, cuál presenta algún problema de comportamiento. Déjate aconsejar por los trabajadores del refugio porque ellos son los más interesados en que la futura relación entre tú y el gato vaya bien y así nadie vuelva al centro a devolver al peludo porque la convivencia se haga imposible. Pocas veces se equivocan.

El primer paso es agacharnos para que nos huela la mano

Cuando entremos en la sala en la que están los gatos, lo mejor es que nos agachemos o nos sentemos en el suelo y que extendamos la mano hacia ellos para que nos puedan oler. No nos aproximaremos y dejaremos a los felinos que sean quienes actúen primero. Si quieren acercarse o alejarse, habrá que respetarles. Nosotros permaneceremos como estatuas.

Hay dos posibilidades:

- Si un gato se acerca, se frota con tu mano es buena señal, está saludándote. El roce que hace con su cabeza o lateral del cuerpo es una manera de buscar información.

- Si el felino se está frotando con los muebles u objetos de la habitación, puede que tenga miedo por nuestra presencia pero es posible que lentamente se vaya acercando hasta que acabe rozándote u oliéndote.

En el peor de los casos, habrá mininos que no se acercarán e intentarán pasar desapercibidos para ti. Porque un animal haga esto no hay que rechazarlo, también tienen derecho a tener una familia, aunque tendríamos que hablar con los responsables del centro de protección si esto es un comportamiento común en ese peludo o si lo ha hecho porque no conoce a las personas que han entrado.

Después del proceso de presentación, tras haber pasado un rato con los gatos comprobando cómo se comportan, después de que los encargados nos hayan hecho el cuestionario de adopción con preguntas como quién vive en el hogar y cuántas horas pasaría solo el animal, llegará el momento de hacer oficial la adopción.

Carlos Rodríguez

Carlos Rodríguez

Soy veterinario, inquieto, músico adoptado y pintor sin lienzo.

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