Socializar al cachorro evita problemas de comportamiento

Entre las 3 y 12 semanas de vida del cachorro es vital enseñarle a relacionarse con otros animales y con personas. Un animal que no se ha socializado cuando toca puede volverse impredecible y hasta reaccionar de forma violenta.

La socialización de tu cachorro le ahorrará futuros problemas de comportamiento

La etapa de socialización del cachorro va desde las 3 hasta las 12 semanas de vida. Es en esta fase cuando se debe exponer al animal a nuevos estímulos y situaciones que le produzcan sensaciones positivas. Según el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (COLVEMA): “Si convertimos cada vivencia del cachorro en algo positivo y agradable conseguiremos que se sienta cómodo y relajado ante nuevos estímulos, cosas, personas y animales, en vez de reaccionar con temor ante nuevas situaciones. También es el momento perfecto para educar al cachorro en comportamientos elementales. En esta etapa debemos evitar cualquier tipo de castigo y recompensar las buenas conductas”.

“El fin último de la socialización es el de tener un perro equilibrado en el que confiamos y, además, ser capaces de llevarlo a cualquier lugar, en cualquier situación, y que se quede tranquilo sintiéndose relajado y seguro de sí mismo. Esto es beneficioso no sólo para el perro, sino también para todos los que le rodean, las visitas al veterinario o la peluquería no serán una experiencia desagradable para nadie, podremos dejar que esté sin correa en el parque sin miedo a que huya por miedo o agreda a otros perros o personas”, apuntan desde el COLVEMA.

Lo que no se debe hacer

- Separar muy pronto al cachorro de su madre y hermanos. Al no haberse socializado con miembros de su especie, el animal puede, en un futuro, ser agresivo con sus congéneres y desarrollar una dependencia excesiva de su dueño.

- No tener contacto con humanos o que este sea insuficiente. El animal puede desarrollar miedo a las personas, ser antisocial y desarrollar conductas agresivas.

- Aislarlo de estímulos ambientales. En este caso, el can podría padecer miedos, volverse inseguro y costarle mucho aprender cosas nuevas.

Lo que sí debemos hacer

- Evitar situaciones que le puedan provocar estrés o miedo al cachorro para que no se esconda o gruña como respuesta.

- No lo llevaremos de primeras a pasear al parque. No es recomendable introducir al cánido desde el primer momento en grupos grandes de perros, hay que ir poco a poco. Mejor socializarlo primero con grupos pequeños de perros y luego ir a más.

- Premiar las buenas conductas con caricias, juguetes, comida… y no regañar o castigar. El COLVEMA recomienda ignorar los comportamientos no deseados.

- No permitir que todo el mundo lo toque. Lo ideal es pedir a distintas personas que lo acaricien suavemente y sin movimientos bruscos.

- Cuando esté asustado, no le daremos mimos ni le brindaremos palabras de consuelo porque su malestar no va a cambiar y además estaremos reforzando que vuelva a tener miedo ante situaciones análogas.

El COLVEMA insiste en la importancia que tiene continuar fomentando las habilidades sociales del animal a lo largo de toda su vida.

Etiquetas: CachorroEducación perroPerritos

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