¿Cómo se consiguió domesticar al gato?

Los seres humanos llevamos miles de años conviviendo con los felinos. ¿En qué punto se dejaron “engatusar” por nosotros? ¿Lo logramos realmente?

Aunque nos quiera, conserva su instinto salvaje
Aunque nos quiera, conserva su instinto salvaje

Es un tema de discusión este de si los gatos son susceptibles a la domesticación o no. Los felinos han optado por seguir un camino propio y no han llegado a dejarse moldear por el humano pese a los años que lleva conviviendo con nosotros ni pese a las tentativas chuches que les ofrecemos para conseguir que se tumben, se sienten o nos traigan un objeto. Claro que siempre hay memorables excepciones (con mucho trabajo detrás).

Pero aun así, viven felices en nuestros hogares y se han hecho a la idea de compartir techo con nosotros, pasando por hasta 4.000 generaciones, todas con una constante herencia de genes que no ha podido ser controlada por nosotros. Aunque el ser humano ha puesto su empeño en seleccionar ejemplares, solo unas pocas razas manipuladas han sido seleccionadas por su físico y su forma de comportarse, algo que dista mucho del control y manejo que hemos tenido sobre las distintas razas de perro.

¿Cuándo empezó todo?

El gato que hoy tienes tumbado en el sofá es descendiente de los felinos salvajes que habitaban el planeta en la época del Imperio egipcio. Hablamos de estos gatos porque fueron los primeros en tener contacto con los humanos. El hombre tenía algo de miedo a ese ser misterioso pero poco a poco consiguieron crear una relación en la que ambos salían beneficiados: los animales encontraban alimento y protección en los hombres y éstos encontraron un buen cazador para las alimañas. Con el paso del tiempo, los egipcios pasaron a adorar a los mininos.

El primer registro que se tiene de la cría de gatos está fechado en el 999 d.C y situado en el Palacio Imperal de Japón.

El gato doméstico actual conserva carácteres de su vida salvaje

Hoy en día, el estilo de vida de un gato depende mucho de su entorno. Podemos encontrar:

· Felinos independientes, son aquellos que viven alejados del trato humano y tienen un estilo de vida “semisalvaje” aunque vivan en la ciudad o en el pueblo.

· Felinos libres, pero con dependencia de los humanos únicamente en cuanto a la alimentación. Podría ser el caso de ciertas colonias felinas o los gatos de los pueblos.

· Felino dependiente del hombre, aunque con un estilo de vida algo callejero, pues vive fuera de una casa. Tienen total libertad aunque están acostumbrados al humano y este le cuida, alimenta y lleva al veterinario.

· Felino doméstico, que vive siempre dentro del hogar. Son, como es obvio, los más acostumbrados al humano y a la tranquilidad y rutina de una casa.

A pesar de llevar miles de años subsistiendo con nosotros, en lo más hondo de nuestro amigo peludo resiste el carácter de animal solitario, independiente, buen cazador y territorial. En resumen, de aquel gato que aún no había sido manipulado por el egipcio.

Estas virtudes provocan que no nos sea fácil domesticarlos por completo. Aún más cuando el felino ha sido rescatado de la calle después de haber vivido un tiempo en ella. Esta será tarea de profesionales.

Carlos Rodríguez

Carlos Rodríguez

Soy veterinario, inquieto, músico adoptado y pintor sin lienzo.

CONTINÚA LEYENDO