Cómo enseñar a tu gato a usar el arenero

Es importante que el felino aprenda a hacer sus necesidades donde le corresponde desde que es cachorrito para evitar problemas de comportamiento cuando es mayor.

Es importante situar el arenero en un lugar tranquilo en el que el gato tenga intimidad

Es importante educar a tu gato desde que es cachorrito para evitar conductas indeseadas en el futuro. Aunque la creencia popular dice que son animales muy complicados de educar, los expertos no están nada de acuerdo con esta afirmación. 

Uno de los aspectos importantes en el proceso de educación de tu gato es el de enseñarle a usar el arenero si no quieres que cuando crezca lleve a cabo conductas extrañas como la de dormir en él. Los gatos son animales muy limpios, por lo que suelen ser ellos mismos los que comienzan a usar el arenero de manera instintiva. Sin embargo, en ocasiones no es así. Te contamos paso a paso lo que tienes que hacer para que aprenda a usar este accesorio correctamente.

Escoge una buena ubicación

Es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta si quieres que tu gato use el arenero. Te recomendamos que procures alejarlo lo máximo posible de su comedero y bebedero. Tampoco debe estar cerca de su cama. Además, es importante que lo ubiques en un lugar tranquilo y poco transitado. Asimismo, destacar que si todavía no está acostumbrado a él, una buena manera de saber dónde colocar el arenero es fijarse dónde normalmente hace sus necesidades. Es posible que este lugar que él mismo ha elegido es en el que él se siente más cómodo y por ello, tendrá más predisposición a emplearlo. 

Muéstrale la bandeja

Una vez escogido el lugar, es importante que le muestres la bandeja. Debido a que se trata de un objeto desconocido para él, es importante que vea lo que puede hacer ahí. Por eso, cuando estés con él, escarba en la arena y remuévela para que tome conciencia.

Cómo elegir la bandeja adecuada

Lo ideal es que se trate de una bandeja descubierta con los bordes bajos. De esta manera, le resultará cómoda de utilizar y podrá acceder fácilmente a ella. Además, es necesario tener en cuenta dos aspectos fundamentales relacionados con la arena: deberías escoger una que no sea perfumada pues podría provocarle rechazo y, por otro lado, sería recomendable que fuera compacta para evitar que levante polvo. Otra cuestión que debes tener en cuenta es no llenar demasiado la bandeja, pues de esta manera no tendrá espacio para tapar sus heces y tirará la arena fuera.

Ármate de paciencia

Es posible que le cueste un poco empezar a usarlo, por eso debes tener paciencia. Cuando veas que está tratando de hacer sus necesidades en un lugar que no es su arenero, prueba a cogerlo y llevarlo tú misma a él. Tendrás que hacerlo alguna que otra vez más, pero llegará un momento en el que lo utilice de manera automática. Te proponemos que si tu gato hace sus necesidades en un lugar inadecuado, en lugar de tirar sus excrementos a la basura, los lleves directamente a su arenero y así aprenderá que es ahí donde tiene que hacerlo. 

Limpia el arenero para gatos con frecuencia

Si la bandeja está sucia podría suponer un impedimento para que la use. Por eso, es recomendable que trates de mantenerla lo más limpia posible. Debes retirar las heces a diario, así como limpiarla con agua caliente y un detergente con un olor lo más suave como sea posible. Recordemos que los olores fuertes podrían provocarle rechazo. En cuanto a la arena, lo ideal es cambiarla una vez a la semana aproximadamente.

Utiliza el refuerzo positivo

El refuerzo positivo es una manera fácil para lograr que tu mascota haga lo que tú le ordenas. Cuando veas que tu felino decide por él mismo usar su arenero para gatos, es momento de que le premies hasta que se acostumbre a hacerlo siempre en ese lugar.
Si estás tratando de que utilice su arenero para gatos y no te hace caso, ¡no le regañes! Y es que si el animal es muy pequeño, ten en cuenta que nadie le ha enseñado todavía cómo hacerlo por lo que se trata más bien de una falta de conocimiento, no es que te esté desobedeciendo porque sí. Además, si le gritas solo conseguirás que te tenga miedo.

Y si tienes dos gatos...

En este caso, es fundamental que cada uno tenga su propio arenero puesto que estos animales son muy territoriales. Si solo les ponemos uno, podrían pelearse por usarlo y, como consecuencia, decidir no usarlo ninguno. Así que ya lo sabes, si tienes dos gatos, ten también dos areneros. Te evitará conflictos.

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