¿Cómo consigo la domesticación de mi rata o ratón?

Antes de adoptar a uno de estos roedores, tenemos que conocer de qué manera “presentarle” su nuevo entorno y comenzar su educación. ¡Te enseñamos cómo!

Nunca les agarraremos del cuello
Nunca les agarraremos del cuello

Aunque se hable bastante menos de ello, las protectoras también recogen y cuidan a pequeños roedores de gente que ya no quiere o puede hacerse cargo de ellos. Incluso hay refugios que se especializan en el cuidado y adopción de estos mamíferos. Una rata o ratón son buena opción para una familia con niños pequeños o para aquellas personas que no pueden dedicarles horas al día a su animal.

Estos animales son muy inteligentes, destacando la memoria de las ratas, es por eso que su domesticación nos va a parecer sencilla y va a tener resultados muy satisfactorios.  

Ya hemos hablado con anterioridad de qué dieta siguen las ratas y ratones, también de cuántas crías tienen y hasta de qué dimensiones debe tener su hogar. Pero si acabas de introducir uno de estos roedores en casa, lo primordial es que aprendas cuál es la mejor manera de manipularlos con las manos, el tiempo y cómo ayudarles a que se adapten a tu casa y tus circunstancias. Hoy vamos a pautar las normas sobre el manejo y la domesticación.

En demasiadas ocasiones, las personas que tienen un pequeño mamífero en su hogar se lanzan o tocarlo, cogerlo... sin tener ni la más remota idea de cómo hacerlo ni de qué puede suceder al entrar en contacto con el animal tan directamente y sin unos previos. Este desconocimiento puede causar daños físicos a su mascota y lesiones por mordiscos y arañazos al temerario propietario.

Después de este primer susto surgen las dudas: ¿podremos conseguir que nuestra rata doméstica nos obedezca? ¿Lograremos que haga trucos si nos proponemos entrenarla con dedicación?

Los pequeños mamíferos no son perros detectores de explosivos, ni perros guía perfectamente adiestrados para la realización de una labor...  De los pequeños mamíferos podemos esperar que nos conozcan, que nos reconozcan e incluso que nos cojan afecto pero no que nos traigan el periódico o las zapatillas, que protejan la casa o que salve de las llamas a la familia.

Para domesticar a uno de estos animales hay que conocer sus características y su forma de relacionarse con otros seres y adaptarnos a ellos para conseguir buenos resultados.

Las ratas confían pronto en el ser humano si las trata bien

Estos sabios roedores rara vez muerden a menos que estén asustadas o doloridas. Para que esto no ocurra se recomienda levantarlas colocando una mano alrededor de las extremidades anteriores. El pulgar se coloca bajo la mandíbula para que la presión impida que el animal muerda.

Si notas que tu peluda se muestra agresiva, se agarrará por la cola, manteniéndola colgada.

Es preferible que nunca agarremos a la rata por el cuello porque ello puede poner muy nervioso al animal.

El manejo de los ratones

La mayoría de los ratones domésticos son muy dóciles pero si se encuentran en un entorno desconocido, pueden morder. Ten cuidado cuando llegue a tu casa porque estará tenso.

A ellos tampoco se les debe agarrar por el cuello.

Tanto a las ratas como a los ratones les debemos dar suficiente tiempo de adaptación para conocer a los propietarios. A partir de ese momento podremos manejarlos con tranquilidad.

Carlos Rodríguez

Carlos Rodríguez

Soy veterinario, inquieto, músico adoptado y pintor sin lienzo.

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