Chinchilla, cómo tratarlas cuando llegan a casa

Estos roedores tienen su propio carácter: son inteligentes, independientes y curiosos. Si vas a llevar una a tu casa atiende los consejos que te damos para que desde el principio os hagáis amigos.

Una chinchilla gris comiendo
Las chinchillas son inteligentes e independientes

Las chinchillas tienen su propio carácter, aunque conserven algunos generales con el resto de los pequeños mamíferos, debemos tenerlo en cuenta a la hora de manejarles y domesticarles.

No es preciso que estemos encima de estos pequeños animales continuamente porque, como ya hemos dicho, son inteligentes, se valen por sí mismos y les gusta mucho explorar por su cuenta. Esto no quiere decir que les dejemos vivir sin prestarles atención, también necesitan que estemos cerca de ellas desde el principio para que cojan confianza con nosotros, se dejen manipular, quieran jugar y permitan que maniobremos con los accesorios de su jaula cuando estén dentro.

A estos animales, como a la mayoría, les gusta mucho la rutina, así que lo mejor es que sigamos un horario fijo todos los días. Le daremos de comer a las mismas horas siempre y tendremos un rato de ocio con ellos a diario. Procura no cambiar este ritmo, si estamos continuamente variando sus horarios podríamos crearles estrés.

Las chinchillas son animales nocturnos así que será por la noche cuando más energía tengan. Tendremos en cuenta esta característica al colocar su jaula porque no pararán de comer, correr, jugar y hacer ruidos durante más o menos unas 10 horas. Es mejor pensárselo dos veces antes de poner su casa dentro de nuestra habitación.

A las chinchillas les gusta mordisquear nuestros dedos pero no es un problema de comportamiento, la razón de esta conducta es que ellos se relacionan y muestran su cariño de esta manera. Así que tendremos que tomarnoslo como un halago, algo positivo. De todas formas, si se pasa con la intensidad del mordisco deberemos decir firmemente “no” y quitar nuestra mano de su alcance.

¿Cómo la cojo?

Una chinchilla no nos lo pondrá difícil a la hora de cogerla. Se va a dejar practicamente sin problemas (mejor que haya una domesticación previa) y no suele morder. Para manejarla de manera óptima y segura tendremos que sujetarla por debajo de las patas traseras. Nunca la cogeremos de manera brusca ni le agarraremos por el pelo porque no será una sujeción buena y puede que se escurra y caiga al suelo. Las consecuencias para estos peques pueden ser graves.

La mejor manera de coger a nuestro roedor es por el cuello, por la zona de la base, y con la otra mano agarrarle por debajo de las patas traseras. Evitaremos cogerle por las orejas.

Aprenderá a convivir con nosotros gracias a los premios

La domesticación de estos animales va a funcionarnos muy bien a base de premios, es decir, la mejor forma de enseñarle a convivir en nuestro entorno será ofreciéndole comida o snacks para roedores.

Empezaremos dándole poco a poco su comida desde nuestra mano, sin movimientos bruscos. El manjar le tentará tanto que se acercará a nosotros con cuidado y se familiarizará con nuestro olor y nuestro contacto.

Etiquetas: Curiosidades animalesRoedores

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