Adiestramiento canino: cómo enseñar al perro las órdenes básicas

Nuestro perro es nuestro mejor amigo pero con él debemos tener una comunicación diferente a la que tenemos con el resto de miembros de nuestra familia. Tu peludo te puede entender y quiere hacerlo, solo debemos relacionarnos con él de una manera determinada. Atiende a estos consejos de adiestramiento canino y disfruta del entendimiento con tu mejor amigo.

Adiestramiento canino nivel principiante
Adiestramiento canino nivel principiante

Nuestro perro no va a entender muchos de nuestros gestos o caras, tampoco lo hará con un discurso que le demos sobre cómo debería comportarse. Si bien es verdad que sí entenderá el tono en el que le digamos las cosas y nuestra postura general le contará si estamos con ganas de cariños o si por el contrario estamos enfadados con él. 

Podemos enseñarle ciertos gestos (en el caso de que sean sordos) o palabras gracias a los que hará una acción o dejará de hacerla. Apunta estas nociones básicas de adiestramiento canino.

Las órdenes básicas y su palabra mágica

Para lograr que nos obedezca y haga lo que le ordenamos cuando se lo pedimos, todos los miembros de la casa deberán usar una única palabra y siempre la misma, pues de lo contrario “volveremos loco” a nuestro animal y no conseguiremos la efectividad y rapidez con las que queremos que actúe en ese momento.

Por lo tanto, poneos de acuerdo en la palabra que definirá cierta acción y manos a la obra para grabarla en la memoria del peludo a través del adiestramiento canino en positivo.

Como ya te hemos explicado en otros artículos, enseñarle a sentarse, ir hacia a ti, soltar lo que tiene en la boca, etc, necesitará de tu propio tiempo, snacks, paciencia y una palabra mágica. Y repeticiones, muchas repeticiones, sobre la misma palabra.

Una vez aprendido el comando, se sentirá feliz y más cercano a ti. La sensación que le producirá el comprenderte será parecida a la que sentimos cuando aprendemos a defendernos en una nueva lengua.

Rutinas

Los perros son animales de costumbres, al igual que nosotros, por lo que conservar más o menos los mismos horarios de comidas, salidas y  juegos les ayudará a mantenerse calmados. Por lo tanto, si le sacas a las 9 de la mañana a pasear y después a las 6 de la tarde, repite esos horarios siempre. Si come en tres tandas, no cambies ni las proporciones (a no ser que te lo recomiende el veterinario) ni el tiempo en el que le alimentas. Si está acostumbrado a jugar contigo cuando llegas del trabajo, no le quites ese momento de felicidad. Esta rutina también te servirá para que se acostumbre a ciertas actividades que pueden no gustarle mucho, como puede ser cepillarle el pelo. Fija estos horarios desde pequeño, le será más fácil hacerse a ellos.

Si con el paso del tiempo nos damos cuenta de que nuestro animal no aprende las órdenes básicas del adiestramiento canino y tiene un descontrol de comportamiento y de rutinas (por más que tú le impongas un horario), como que no coma cuando le pones el alimento en el cuenco o que no haga pis cuando salgáis a la calle, acude a tu veterinario. Un profesional podrá decirte qué está ocurriendo, si estás haciendo algo mal o si el desorden que lleva tu mascota es debido a una enfermedad.

Etiquetas: Adiestramiento caninoEducación perro

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