Adiestramiento canino: cómo educar al perro en positivo

Tener un peludo llena nuestros días de alegría pero debemos realizar una serie de deberes a cambio para que además de un ser juguetón, nuestro perro sea alguien educado y pueda vivir en nuestro ambiente. Practiquemos el adiestramiento canino en positivo.

Los premios son alicientes en el adiestramiento canino
Los premios son alicientes en el adiestramiento canino

El mejor camino para conseguir esto es poner en marcha prácticas de adiestramiento canino en positivo, esto es, reforzando con premios o achuchones, todo aquel comportamiento deseado por nosotros, otorgándole una palabra a cada uno de ellos.

¿Por qué un adiestramiento canino en positivo?

La historia nos ha dejado ver que el adiestramiento canino en positivo es la mejor manera y la más ética para conseguir que un ser (racional o irracional) repita una conducta.

Todos tendemos a repetir las acciones que se nos premian y dejamos de lado aquellas que no reciben recompensa o que inspiran rechazo en otros. A partir de esta premisa, vamos a educar a nuestro animal premiándole las acciones que nos gusten y conseguiremos que se olvide de las que no. Porque a base de repetir una lección tu perro entenderá que ese es el camino por el que recibirá mimos, “fiesta” o una chuche y tenderá a incidir en esa acción para tener premio. Por el contrario, dejará de llevar a cabo ciertas conductas si las previenes al ver que van a ocurrir (adelantándote a que ladre a un perro cambiando vuestra dirección en el paseo) o si le ignoras una vez realizadas.

¿Cómo educar en positivo?

Debemos escoger una palabra que queramos que simbolice una acción, tener snacks a mano y mucho tiempo y paciencia. Cada acción necesitará su educación particular pero, en términos generales, deberás decir el vocablo elegido cuando haga una acción que quieras y darle su premio. Cuando lleves unos días repitiendo esta lección, empezará a asociar esa acción con el premio y te irá siendo más fácil convencerle de que lo haga.

Consejos a seguir

  • constante en tu enseñanza, tu perro necesitará varias sesiones para entender un concepto y, una vez aprendido, habrá que repetir la lección alguna vez (y premiarle) para que no se olvide.
  • consecuente. Si le enseñas que cierta palabra acompaña a X comportamiento no cambies nunca esta idea, nuestro animal no va a atender si le decimos otra palabra para que haga ese X comportamiento. No hay que mezclar conceptos.
  • Lleva siempre contigo unos premios cuando salgas con tu perro de casa. Cualquier lugar es bueno (siempre que no haya muchos estímulos alrededor) para repasar una orden o empezar una nueva.
  • Si tu perro no está receptivo, que lo notarás, deja la educación para otro momento. Disfruta ese rato, juega con él, crea vínculo y empieza la enseñanza cuando le veas más centrado.
  • Nunca, bajo ningún concepto, utilices las técnicas “tradicionales”. El castigo, los tirones y la intimidación no servirán; de hecho, serán contraproducentes pues haremos que nuestro perro se vuelva más cabezota, más receloso e incluso más violento (debido al miedo).

Etiquetas: Adiestramiento caninoEducación perro

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS