Mi gato tiene diarrea, ¿qué le doy de comer?

¿A tu gato se le ha soltado la tripa? Te contamos qué alimentos puedes darle para aliviar su malestar.

La diarrea felina se produce cuando el gato evacua heces anormalmente blandas y en mayor cantidad de lo que acostumbra a hacer. Además, estos deshechos presentan un color extraño y desprenden un olor aún más desagradable de lo habitual.

Lo que ocurre cuando un gato tiene el estómago descompuesto es que el alimento recorre su aparato digestivo a una velocidad mayor de la habitual (un gato sin diarrea tarda entre seis y ocho horas en hacer la digestión), por lo que no le da tiempo a absorber todos los nutrientes de la comida, entre ellos el agua. Como consecuencia, su salud puede verse afectada.

Es posible que no te des cuenta en un primer momento de que el gato está descompuesto. Esto se debe a que los mininos son, por naturaleza, animales reservados e independientes. Además, la enfermedad denota debilidad y eso resta puntos a la hora de ser el elegido por la hembra para la reproducción. 

Causas más frecuentes de diarrea felina

Una causa bastante frecuente de la diarrea felina es que el animal se haya comido una planta tóxica. Eso sí, en este caso la descomposición de cuerpo suele ir acompañada de vómitos.

Otro motivo común de diarrea felina es un cambio drástico en la dieta del peludo. Cuando esto ocurre, se produce un desequilibrio de la flora bacteriana estomacal y dificultades en la absorción de los nutrientes de la comida. Si estás pensando en cambiar la dieta de tu gato por alguna razón concreta, deberías consultarlo con el veterinario pues él será el que mejor pueda asesorarte. Además, a no ser que el especialista así lo prescriba, jamás cambiaremos la dieta de nuestra mascota de manera radical, de un día para otro.

La diarrea felina puede deberse a otras múltiples causas: desde algún alimento que no le haya sentado bien o que se haya tragado alguna bola de pelo, hasta la existencia de parásitos intestinales, hipertiroidismo y hasta la enfermedad inflamatoria intestinal. Por todo esto, si el minino no mejora en un par de días, deberías llevarlo al veterinario pues podríamos estar hablando de alguna patología grave.

Por último, el estrés, provocado, por ejemplo, por una  mudanza o por una estancia más larga de lo habitual en la clínica veterinaria puede hacer que al gato se le suelte la tripa.

La diarrea felina motiva una buena cantidad de las visitas que se hacen al veterinario.

¡A dieta!

Antes de nada, tendrás que poner al gato en ayuno unas 12-24 horas. Eso sí, el agua no debe faltarle porque hay riesgo de que se deshidrate. Como dieta blanda, podemos darle arroz hervido sin sal ni aceite, que hará que las heces sean más sólidas y le aportará energía en forma de hidratos de carbono y pollo hervido sin grasa, piel ni huesos, que le brindará las proteínas necesarias. En el mercado también existen preparados específicos para gatos con problemas gástricos como la diarrea. Tras tres días de dieta blanda, será el momento de mezclar el pollo y el arroz con el pienso.

Los probióticos para gatos resultan interesantes ya que ayudan a reestablecer el equilibrio de la flora intestinal y las vitaminas o suplementos compensarán la pérdida de nutrientes a través de la diarrea.

Otra buena idea es darle un poco de yogur natural sin azúcar. A él le va a encantar, reforzará su sistema digestivo y le ayudará a combatir una posible infección.

Sobra decir que durante este periodo de diarrea está prohibidísimo darle snacks y chuches al gato. Tampoco deberá tomar malta, pues no hará más que acelerarle el tránsito, cosa que no queremos.

De todas formas, lo mejor es que te dejes aconsejar por el veterinario para que te dé la opción ideal para tu mascota.

¿Es necesario un cambio de alimento?

Es posible que un alimento demasiado artificial le haya provocado diarrea a tu gato. Lo mejor es, dentro de tus posibilidades, apostar por un pienso de calidad que tenga ingredientes naturales. Si esta ha sido la causa, en cuanto le cambies la dieta al minino, sus problemas gastrointestinales cesarán. 

De nuevo, hacemos hincapié en que el veterinario te guiará en la elección del nuevo alimento según las características de tu animal, sus necesidades específicas, si es buena idea o mala, según tu presupuesto, etc.

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