¿Tu perro se ha metido alguna vez en una pelea?

Sales a pasear tan tranquilo con tu perro al parque y, de repente, otro peludo sin correa se abalanza sobre tu mascota y se monta una pelea. ¿Te ha pasado alguna vez? Iván Cortés reflexiona sobre este “momentazo”.

La situación es la siguiente: vas al parque a pasear a tu perro tal y como mandan las normas cívicas, es decir, con su correa puesta y bien pendiente de él. Sin embargo, en un momento dado, viene a todo correr y directito a tu mascota otro can… ¡sin correa! En un abrir y cerrar de ojos se monta una pelea entre el peludo que andaba suelto y el tuyo, que te ha pegado un tirón y ha escapado de tu control. ¿Qué podemos hacer en estas situaciones? ¿Cómo debemos separar a las mascotas si se enfrascan en una pelea?

Qué no hacer para frenar una pelea de perros

Las tres formas de actuar que citamos a continuación suelen ser fruto del nerviosismo y el bloqueo que muchos sienten si su perro se ve envuelto en una pelea. Sabemos que es lo que “sale” de forma instintiva pero ninguno ayuda a parar la pelea. Esto es lo que no hay que hacer:

- Gritar al perro. El efecto de esto es el opuesto pues él interpretará tus gritos como una invitación a seguir con la lucha. En lenguaje perruno le estás animando a ganar el combate.

- Pegarle o patearle. Tienen el mismo efecto que los gritos.

- Tirar de la correa hacia atrás. En ese estado de tensión, tu perro no notará nada.

Qué hacer para acabar con la pelea

Ante una pelea de perros, los expertos en comportamiento canino aconsejan identificar al can dominante y cogerle de las patas traseras (sí, a modo carretilla) para retirarle. Cuando no toque suelo no podrá seguir peleando porque le faltará movilidad. Con esta maniobra hay que tener cuidado de no soltarle, que se revuelva para modernos o que el otro perro aproveche el momento de indefensión y le ataque. Lo ideal es que ambos dueños os pongáis de acuerdo y cojáis de las patas traseras a vuestros perros al mismo tiempo.

Sabemos que es complicado reaccionar de forma racional en estos casos pero, al menos, te contamos lo que recomiendan los expertos para que sepas que gritar o tirarle de la correa es contraproducente. Y, como en muchos aspectos de la vida, lo mejor es prevenir. Si no hay pelea, no habrá problema que resolver.

CONTINÚA LEYENDO