La increíble historia del cachorro que sobrevivió a decenas de disparos

Amal Andari y un amigo suyo encontraron a una perrita vagando por una carretera a las afueras de Beirut con una gran herida en la cabeza. Más tarde descubrieron algo horrible.

Los humanos hemos llegado a un punto en el que ya no nos sorprendemos de la maldad que podemos llegar a tener con los animales a pesar de ser seres indefensos. Por suerte, cada vez hay más gente que busca acabar con el maltrato animal o al menos que se haga justicia cuando se cometan dichos actos.  

Amal Andari es una de esas personas y es miembro de una organización que trabaja por el bienestar de los animales en el Líbano llamada “Animals Lebanon”. Un día Andari se encontró caminando por una carretera de las afueras de Beirut (Líbano) a una perrita callejera que parecía estar en muy mal estado de salud por lo que se acercó a ver cómo podía ayudarla. 

“Yo y mi amigo nos detuvimos y caminamos hacia ella. Tenía un poco de miedo pero la llamamos y ella vino, meneaba la cola”, explicaba Andari en sus redes sociales. En un principio sólo querían darle un poco de agua ya que era evidente que el cachorro estaba deshidratado pero cuando descubrieron que tenía una herida abierta en la cabeza sabían que necesitaba ayuda veterinaria rápida.

De esta forma, cogieron a la perrita y la llevaron al veterinario más cercano. Allí el experto les explicó que el animal sufría parvovirus, una enfermedad muy peligrosa que precisaba medicación pero cuando le hizo algunas radiografías lo que vieron fue aún más espeluznante.

Los escáneres de rayos X mostraron que la perra tenía el cuerpo lleno de perdigones y que había sido disparada decenas y decenas de veces. Andari sugirió que probablemente había sido algún grupo de adolescentes buscando diversión ya que en su país eso, junto a los envenenamientos a animales, es muy frecuente. Algo que su organización “Animals Lebanon” busca cambiar.

El animal estuvo en estado crítico durante cuatro días pero logró sobrevivir y pudo pasar a vivir en un refugio de animales. El veterinario decidió no quitar los perdigones de su piel porque eran superficiales y quitar tanta cantidad podía causar más daño que beneficio. Asimismo, la perrita necesitó tomar antibióticos y curar sus heridas. Por desgracia perdió la vista de un ojo al recibir el impacto de un perdigón pero por lo demás ahora es una perrita feliz llamada Bondok.

Ahora Bondok está en buen estado y esperando a ser adoptada y encontrar su hogar. A continuación te mostramos algunas imágenes de su proceso.

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