¿Cómo influye nuestro estilo de vida en la tenencia de una mascota?

Es evidente que en la elección de una mascota, los gustos, nuestra personalidad y la forma de vivir se reflejan en el peludo que se elige. ¿Por qué pautas nos guiamos?

La forma de ser de las personas va a ser determinante del tipo de mascota que elegiremos. Esta pauta es más visible en los propietarios de perros, dada la gran abundancia de posibilidades: raza, tamaño, forma de ser, actividades que querrás llevar a cabo con él, etc, que en el caso de los potenciales propietarios de gatos, en los que la inmensa mayoría se decide por el maravilloso “gato común europeo”, sin pensar mucho más en su físico o forma de ser y sobre todo en el tamaño, pues más o menos todos los felinos tienen la misma talla.

Los parecidos no son fruto del azar, no son una simpática coincidencia. Concienzudos estudios confirman que determinado tipo de individuos se acompañan de determinado tipo de mascotas. Al igual que hacemos con nuestros amigos humanos, tenemos preferencias según nuestro carácter y no pasa nada.

Pero… ¿Son los propietarios de animales de compañía mejores personas, más sociables, más encantadores, guapos, altos, fuertes, elegantes, que los que no tienen mascota? Pues no.

Cada día recibo más correos electrónicos de humanos sabios, inteligentes y reflexivos que, aun deseando compartir su vida con un amigo de cuatro patas (o plumífero), no lo tienen. Saben de las necesidades y responsabilidades que tan especial relación conlleva y lo más importante: conociendo los grandes beneficios que la convivencia aporta, las alegrías y los buenos ratos, hacen el gran esfuerzo de no tener mascota por el bien del irracional.

Sin embargo y volviendo otra vez a la imagen, la tenencia de un animal de compañía no está necesariamente unida a un definido carácter, apariencia o a una manera de ser concreta. Aunque compartir la vida con una mascota, independientemente del animal que se elija, nos dé ciertas pistas de cómo es un humano, un animal de compañía (ya sea gato o perro) es una forma más de expresar nuestra propia personalidad.

A continuación damos unos datos que han sido contrastados sobre la relación que existe entre la elección de un tipo de animal para la convivencia en casa con la manera de ser y el estilo de vida del humano que lo elige. ¡Vas a alucinar!

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