15 amistades entre perros y niños que te alegrarán el día

Los niños y los perros que crecen juntos establecen un vínculo muy especial. Son compañeros de juegos, de siestas y de trastadas, y verlos juntos es un placer.

Los beneficios que puede reportar para un niño el crecer con una mascota, en concreto con un perro, son muy numerosos. Aprenderán, entre otras cosas, a respetar a los animales, a colaborar en su cuidado cuando sean un poco mayores, y a estar pendientes de otros seres vivos. Para ellos, el perro se convertirá en su mejor amigo y el vínculo que establecerán será muy especial.

Entre otros efectos positivos destaca el desarrollo del sentido de la responsabilidad, pues ahora la familia tiene a un animal a su cargo, y aprenderá a pensar en lo que el perro necesita y a responsabilizarse de sus cuidados. Además, tiene también beneficios a nivel emocional, pues aumenta la autoestima del niño gracias a la fidelidad y el cariño incondicional que le profesará el perro, y reduce el estrés. En otras palabras (y los que hayan crecido junto a uno lo sabrán de sobra), convivir con un perro nos hace más felices.

También mejorará la salud y las capacidades sociales del niño, pues al jugar y pasear con el perro hará más ejercicio, lo cual se convertirá en un hábito para toda su vida y no será un adulto sedentario.

Sin embargo, es muy importante que los padres dejen claro al niño que el perro no es un juguete, que debe respetarlo y dejar que el perro tenga su independencia, sin atosigarlo. 

En definitiva, la relación entre un perro y un niño casi siempre es muy especial. ¿Quieres ver algunas de las más tiernas?

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