¿Te pueden denunciar si tu perro ladra mucho?

Aunque lo ideal es resolver el conflicto por la vía diplomática, ya te adelantamos que sí, tu vecino puede tomar acciones legales si los ladridos de tu perro se pasan de molestos.

Si alguna vez te lo habías preguntado: sí, te pueden denunciar.

Es completamente normal que los perros ladren pues es su manera de comunicarse con nosotros. Sin embargo, cuando empieza a ser algo habitual e incluso los ladridos tienen lugar por la noche, puede llegar a ser un verdadero problema tanto para ti como para los que te rodean. Entre las causas más comunes se encuentran la necesidad de llamar la atención sobre ruidos o personas que ellos consideran extraños, pero también puede ser una manera de hacerte saber que no quiere estar solo y que quiere tu compañía. De hecho, y aunque parezca increíble, se estima que alrededor del 20% de los canes de nuestro país sufren un trastorno denominado ansiedad por separación y esa podría ser la causa de sus ladridos, aunque algunos van mucho más allá e incluso pueden llegar a destruir mobiliario del hogar.

En ocasiones, los ladridos de los perros pueden ser realmente molestos para tus vecinos. De hecho, son cada vez más los que deciden ir un paso más allá y presentar una denuncia ante la policía. Sin embargo, es recomendable que antes de tomar esta medida, hablemos con el dueño del perro y le hagamos saber las molestias que esto nos está ocasionando.

Ya sabes que no es bueno dejar a un perro mucho tiempo solo, sobre todo en un piso, pues es en esta situación cuando los animales son más propensos a ladrar de manera continuada. Aquí debemos hacer hincapié en el hecho de que los ladridos de manera puntual no son denunciables, pero sí en momentos en los que realmente esto esté interfiriendo con el correcto desarrollo de nuestro descanso o incluso pueda llegar a suponer un peligro para nuestra salud. Llegados a este punto, se puede presentar una denuncia, pues se estaría incumpliendo el Código Civil y las ordenanzas municipales que regulan el ruido en las comunidades de vecinos.

¿Qué debo hacer si el perro de mi vecino ladra mucho?

Antes de denunciar, como hemos comentado antes, lo primero que debemos hacer es hablar con el dueño del animal y exponerle la situación, pues los resultados, es muy probable que vayan a ser mucho más positivos. Hablando se entiende la gente. Además, intentar resolver el problema mediante la vía judicial supondrá un coste de dinero y tiempo extras y es muy probable que la convivencia entre ambas partes se complique a raíz de este procedimiento.


Además, sería muy recomendable que trataras de encontrar a algún otro vecino afectado. Cuantos más testigos, mayor poder de negociación tendremos. Una buena solución que podrías comentar a tu vecino sería que contara con la ayuda de un adiestrador canino que lo educara correctamente. Esto repercutirá en la calidad de vida del animal, pues como te contamos en este artículo, existe un estudio que dictamina que los perros con mal comportamiento viven menos.

¿Cuándo debemos tomar acciones legales?

Una vez que hemos intentado solucionarlo por la vía diplomática y esta ha fallado, ahora sí es hora de tomar acciones legales. Insistimos: solo cuando las negociaciones no han dado sus frutos. Es entonces cuando podemos llamar a la policía local o presentar un escrito en el Ayuntamiento, pues la ley contempla en algunas de sus ordenanzas asuntos relacionados con la contaminación acústica y nos podemos beneficiar de ellas en este caso.

Por su parte, los agentes de la policía tendrán que comprobar cuál es el nivel de ruido que emiten los ladridos del perro y si es el superior al permitido, procederán a sancionar a su dueño. Y sí, sabemos que te estás preguntando cuál es el máximo de decibelios permitidos. Por desgracia, no tenemos una respuesta puesto que esto depende de cada Ayuntamiento, no existe una normativa que regule esta cuestión a nivel estatal. Eso sí, existen ciertos valores de referencia pautados por la OMS, que establecen el límite en 60 decibelios durante el día, mientras que por la noche se reducen a 40.

Si esta vía no funciona, podemos recurrir a una segunda opción. En este caso, lo más recomendable es que vayas a hablar con el presidente de la comunidad y le expliques lo que ocurre. Algo diferente ocurre cuando nuestro lugar de residencia es una urbanización o finca. Aquí el proceso se endurece puesto que estaríamos en nuestro total derecho de presentar una denuncia civil en el juzgado amparándonos en los artículos 1.492 y 1.905 del Código Civil. 

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