Polémica ante una actividad infantil supuestamente pedagógica que consistía en pintar a un caballo

Una escuela de equitación de Brasilia ha sido denunciada por la Orden de Abogados de Brasil por maltrato animal de un caballo en el marco de unas colonias infantiles. La institución se defiende diciendo que el animal no se estresó.

Así quedó Thor después de la actividad / Foto: Facebook Ana Paula Vasconcelos

Una nueva polémica sobre un posible maltrato animal cierne la actualidad estos días. La noticia nos traslada a Brasil, donde, una mujer llamada Ana Paula Vasconcelos, miembro de la ONG Orden de Abogados de Brasil (OAB) denunciaba por las redes sociales la actividad supuestamente “lúdica” y “pedagógica” llevada a cabo en un campamento de la Escuela de Equitación Hípica de Brasilia, capital del Distrito Federal, por la cual, una serie de alumnos, niños de diferentes edades de entre tres y catorce años, pintaban por todo el cuerpo a un caballo llamado Thor.

El suceso, registrado enteramente en un vídeo, tuvo lugar durante unas colonias llevadas a cabo en dicha escuela cuando los encargados propusieron a los chavales pintar al animal de distintos colores, dejando sus patas, lomo y rostro cubiertos de garabatos como podemos ver en la fotografía.

La OAB, nada más conocer la noticia, compartió la fotografía en sus redes alertando de que posiblemente y si órganos superiores lo ven pertinente, tomen medidas legales denunciando a la escuela por maltrato animal. Ana Paula, quien dio parte de todo esto, denunciaba la situación tachándola de absurda y alegando que “La escuela tuvo la brillante idea de colocar al caballo como lienzo de pintura, diciendo que sería una actividad pedagógica (…) dijeron que era un caballo rescatado, pero eso no justifica, la crueldad es la misma”.

Pero… ¿Qué reacción tuvo la escuela? Obviamente, por el bien de su imagen, no tardaron en responder. De esta manera, el responsable de marketing de la empresa, Muriell Marques, ha defendido a la escuela alegando que la pintura usada por los niños no era tóxica o peligrosa y que el animal estaba tranquilo. Igualmente, la escuela se ha defendido diciendo que la actividad fue una "aproximación lúdica" de los niños a un caballo, tachando lo denunciado de “injusta polémica” puesto que, alegaban, "la actividad produce efectos positivos, pues los niños más recelosos le pierden el miedo al animal”, explicaba el portavoz.

¿Es o no es maltrato animal?

Tachar este acto como maltrato animal queda en el pensamiento de cada persona y sus criterios pero, lo que queda claro, es que es muy peligroso enseñar a los niños un animal con una clara inclinación a usarlo como un objeto con el que divertirse. Estamos hablando de un ser vivo.

Además, no hay ningún tipo de justificación pedagógica ni didáctica en esta polémica. Pintar a un animal no tiene absolutamente nada de pedagógico, hay muchas otras formas de acercar los niños a un animal sin que, por ello, tengan que considerar a un ser vivo como un lienzo-objeto con el que divertirse.

Independientemente de que se estrese o no el animal y más allá de cómo se pueda sentir el caballo, está claro que al animal no le aporta absolutamente nada bueno pasar por eso. Por tanto, es totalmente innecesario.

Hay una lucha brutal y consecuente por evitar el maltrato animal, esto, como todo, tiene que servir en un primer punto para cambiar la mira y la información que tienen las nuevas generaciones. Los niños tienen una mente susceptible a actos y lo que les mostremos puede determinar en gran medida los pensamientos que tengan en un futuro. Educar a un niño haciéndole pensar que, bajo la defensa de su divertimento puede pintar a un animal injustificadamente, promoverá una falta de empatía hacia otros seres vivos que puede desembocar en que normalicen el maltrato hacia ellos en el futuro, potenciando la conciencia de que podemos usar todo lo que nos venga en gana como objeto.

Las redes sociales han dado eco de esto, con un rechazo masivo por parte de muchos usuarios denunciando que hay una falta de respeto animal potente en este hecho.

Como consecuencia de todo esto, los fiscales del Instituto Brasileño de Medio Ambiente han abierto una investigación sobre la escuela, la cual, ahora, ha de presentar el plan pedagógico que justifica la actividad, además de una evaluación a nivel veterinario de los animales del centro.

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