Los elefantes africanos serían los animales terrestres que más lejos transportan semillas

El elefante africano de la sabana ostenta el honor de ser el animal terrestre más grande y ahora parece haber batido otro récord: el que más lejos puede transportar semillas. Los paquidermos pueden mover las semillas hasta a 65 kilómetros de distancia, según un estudio llevado a cabo con heces de elefantes en Sudáfrica. La cifra supone llevarlas 30 veces más lejos que las aves que habitan la zona e indica que los paquidermos desempeñan un papel muy importante en el mantenimiento de la diversidad genética de los árboles de la sabana.

Los elefantes africanos serían los animales terrestres que más lejos transportan semillas

“La implicación de estos elefantes es totalmente crítica para la integridad de los ecosistemas africanos de la sabana”, afirma Greg Adler, ecologista de la Universidad de Wisconsin en Oshkosh, que no participó en el estudio.

Las plantas dan frutas, los animales las ingieren y luego mueven sus semillas a otros lugares. Esto no solo ayuda a expandir la población vegetal sino que impide que las plantas jóvenes compitan con sus padres o que se vean afectadas por patógenos que pueden haberse acumulado en su territorio. Con suerte, las semillas serán ingeridas por un gran animal que luego las expulsará en su nuevo hábitat como un gran bulto de nutrientes. Para algunas especies, el paso por el tracto digestivo de un animal aumenta el porcentaje de semillas que más tarde brotarán. Parece que también hay otros beneficios, el estiércol de elefante, por ejemplo, protege de alguna manera a las semillas de ser comidas por escarabajos.

Katherine Bunney empezó a interesarse por el papel de los elefantes en el transporte de semillas mientras se graduaba en Ecología en la Universidad de Cape Town, en Sudáfrica. Había leído sobre frutas grandes en bosques de América Central y del Sur que caían al suelo y se pudrían para así ser comidas por grandes herbívoros ahora extintos. “Pensé: ‘Qué suerte tenemos de tener los nuestros’”, dice. “Quería empezar a explorar qué hacen”. Estudios en Asia y África han demostrado que los elefantes del bosque consumen una gran y diversa cantidad de frutas propagando las semillas. Sin embargo, se ha investigado poco sobre el papel de los elefantes de la sabana en la dispersión de semillas.

Lo primero que Bunney necesitaba saber era cuánto tiempo permanecían las semillas dentro de los 20 metros de intestino de los paquidermos. Durante una semana, la científica alimentó con fruta a 4 elefantes de un santuario cercano al Parque Kruger, en Sudáfrica. Les dio melones verdes porque sus semillas, más pequeñas y suaves, son relativamente fáciles de distinguir de las semillas del árbol frutal del que ya se alimentaban estos animales.

Los cuidadores siguieron a cada uno de los elefantes durante el día recogiendo sus heces y entregándoselas a Bunney, quien revisó cientos de kilos de deshechos y contó las semillas de melón. Por la noche, la investigadora buscó el estiércol ella misma. Supo que los animales defecaron la mayoría de las semillas en 33 horas mientras que las últimas las expulsaron a las 96 horas.

El siguiente paso era descubrir a qué distancia máxima se movían los elefantes. Bunney contactó con un grupo de conservación llamado Elephants Alive y les pidió, como parte de su investigación, que pusieran collares con dispositivos de rastreo a paquidermos del Greater Kruger National Park. Durante 8 años y con una muestra de 38 animales, Bunney calculó la probabilidad de que las semillas se movieran en varias distancias. Para cualquier fruta dada, un elefante transportaba la mitad de las semillas a 2,5 km del sitio donde las comía y un 1% de las semillas viajaba más de 20 kilómetros, declaró Bunney y su equipo a Biotropica. En casos extremos, una semilla podía ser trasladada hasta a 65 km, como cuando los elefantes macho emprenden largas caminatas en busca de una compañera.

Los elefantes africanos serían los animales terrestres que más lejos transportan semillas

“¡Es asombroso!”, exclama Mauro Galetti, ecologista de la São Paulo State University, en São Paulo, Brasil, quien ha estudiado durante más de 20 años cómo los vertebrados mueven las semillas. Bunney sospecha que las semillas viajan aún más lejos en Namibia, donde los elefantes deben vagar para encontrar agua. La distancia máxima a la que probablemente son capaces de llevar las semillas los elefantes de bosque es de solo 5 ó 6 km. Según la investigadora, esto puede deberse a que los animales no tienen que alejarse tanto como los de la sabana para encontrar fruta.

El récord mundial en transporte de semillas probablemente pertenezca a las aves migratorias. La mayoría de las aves no son consideradas motores de largo recorrido porque tienden a pasar las semillas rápidamente por sus intestinos para quitarse peso de encima. Sin embargo, algunas semillas ligeras y pegajosas se quedan adheridas a sus plumas y patas y viajan largas distancias. Un estudio realizado el año pasado encontró semillas alojadas en el tracto digestivo de aves que habían volado por los menos 300 kilómetros.

En la sabana, los elefantes son los que más lejos llevan las semillas por delante de otros animales dispersores. Las hormigas tienden a mover las semillas más o menos 1 metro, el mono cercopiteco verde un máximo de 850 metros y el cálao trompetero hasta 2.000 metros. Además de su poder expansivo, los elefantes pueden comer frutas más grandes que otras especies, tales como las vainas de un metro de largo de la kigelia africana. Joseph Dudley, ecologista de Leidos, una empresa de ciencia e ingeniería en Germantown, Maryland, que estudió los elefantes de la sabana en Zimbabue en los años noventa, estima que cada elefante puede depositar cerca de 3.200 semillas al día.

La diversidad genética de muchas especies de árboles se mantiene y se impide la endogamia local cuando las semillas son dispersadas por los elefantes. “Están sembrando genes, literalmente, por todo el paisaje”. Esto también podría ser un seguro contra el cambio climático, añade, al llevar semillas a áreas que, en un futuro, podrían ser adecuadas para los árboles.

Los elefantes están haciendo mucho bien en Sudáfrica a pesar del aumento de las matanzas y la caza ilegal en busca del marfil. Si estas criaturas faltan y sus semillas no se dispersan, dice Adler, las especies arbóreas de la sabana podrían disminuir y eventualmente desaparecer. Bunney ahora estudia el grado en que varios árboles de la sabana dependen de los elefantes para la dispersión de sus semillas, incluyendo el baobab y la marula. “La extinción de los elefantes tendría un profundo efecto en la supervivencia de las plantas y el flujo genético”, advierte Galetti.

Etiquetas: AnimalesNoticias

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS