La columna de Carlos. La adaptación del perro en la historia

Los canes han tenido que seguir nuestro estilo de vida a través de los años, ¿en qué posición está tu animal en la familia?

Ha tenido que adaptarse a nuestra forma de vivir
Ha tenido que adaptarse a nuestra forma de vivir

Desde el primer momento y hasta la actualidad, el perro ha pasado por todo tipo de cambios en su relación con el ser humano: ha sido el bueno, el malo, la mejor ayuda, la peor molestia... Su amigo, el hombre, se ha encargado de ir modelándolo según sus distintas necesidades: perros pequeños para caza en madrigueras, perros resistentes al frío o al agua, perros especializados en la guarda de rebaños... Así se crearon los cientos de tipos y de razas de perros.

Animales para todos los gustos, animales de catálogo y desgraciadamente, en muchos casos, animales exclusivamente de capricho.

Hoy en día el perro también puede proteger "la cueva", acompaña al hombre a cazar, mantener ciertas actividades de sus antepasados... Pero el perro ha cambiado, ha cambiado a la par que evolucionaba su mejor amigo. Estamos ante un ser camaleónico, un ser que se adapta como un guante a los requerimientos del ser humano. Hoy en día su principal función es la compañía: el perro es el mejor compañero del hombre, se ha adaptado a su estilo de vida, a su difícil y actual estilo de vida. Un gran esfuerzo que el perro ha realizado "sin rechistar" y acompañándolo con un alegre movimiento de cola.

¿Por qué tenemos perro?

Difícil pregunta. Y tantas respuestas como propietarios. Sería deseable que todos los que comparten su vida con un perro respetaran a todos los animales y estuvieran dispuestos a realizar el esfuerzo de una tenencia responsable, un esfuerzo que se diluye entre las maravillosas aportaciones que ofrece la convivencia con un ser vivo tan especial y maravilloso como el perro.

Por desgracia, existen muchos individuos, animales supuestamente racionales, que adquieren un perro por moda, por las continuas exigencias de un familiar, por aceptar el regalo de un amigo...

Un perro no es un juguete, no es un objeto decorativo, no imprime carácter ni acompaña a un determinado estatus social. Un perro no es un electrodoméstico que podemos desenchufar cuando no lo necesitamos.

Quien no se piensa bien la adopción de un animal puede acabar arrepintiéndose

El perro, el llamado el mejor amigo del hombre, puede hacer honor a tal denominación siempre que su incorporación se haya planteado de forma racional. En caso contrario, el perro será una molestia, una grave incomodidad que terminará con sus pobres huesos en la calle.

Un gran número de familias de nuestro país elige al perro como primera opción en cuanto a animal de compañía. La mayoría de los propietarios son personas que se plantean muchas dudas antes de incorporar definitivamente a su nuevo amigo. Otros, por desgracia, tienen un can sin querer tenerlo, lo aceptan por no escuchar más las incesantes súplicas del más pequeño de la casa o de su pareja.

Si no tienes perro, no tengas prisa en decidirte: tienes todo el tiempo del mundo para disfrutar de la compañía de un ser excepcional. Es mejor pararse a pensar e informarse antes.

Si ya tienes perro, cuestiónate de vez en cuando qué tal funciona su relación, si está haciendo todo lo que puedes por él, si le estás dando una buena vida. Un pequeño esfuerzo de autoevaluación personal... No es mucho pedir pensando que hablamos de un amigo tan especial.

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