Juego de Tronos dispara la compra y abandono de perros husky

PETA señala que desde que Juego de Tronos se estrenó, las protectoras de Reino Unido han visto incrementar en un 420% el número de husky abandonados.

Desde el estreno de Juego de Tronos ha aumentado la compra de husky y alaskan malamute.

Ha sido Jerome Flynn, Bronn en Juego de Tronos, el que, en un vídeo para PETA, ha advertido sobre el peligroso incremento que puede producirse en la compra de perros husky a raíz del estreno de la última temporada de la serie.

El actor sabe de lo que habla y es que la organización defensora de los animales señala que desde que se estrenó Juego de Tronos en 2011, los centros de rescate de Reino Unido han visto incrementada en un 420% la cantidad de perros husky que son abandonados. La razón es que estos canes tienen un aspecto similar al de los lobos huargo, compañeros y emblema de la casa Stark.

La organización de caridad Blue Cross que, entre otras acciones, se dedica a reubicar mascotas, informa en su página web que el número de canes abandonados o no deseados con aspecto de lobo tales como alaskan malamute y husky siberianos no han hecho más que aumentar estos últimos años en Estados Unidos.

“Si bien la gente puede tener buenas intenciones, adquirir perros por capricho trae pésimas consecuencias”, dice Flynn en el vídeo. “Los refugios de animales en todo el mundo están informando sobre un aumento en la cantidad de husky abandonados porque el adquiriente casual, impulsado por la apariencia del perro, no toma en consideración el tiempo, paciencia y dinero necesarios para cuidar a estos animales de forma apropiada”, continúa.

El actor también ha querido hacer un llamamiento a aquellas personas que sí pueden hacerse cargo de un animal y además están pensando en ello. “Si han considerado cuidadosamente incorporar un compañero de cuatro patas a la familia, pueden salvar una vida adoptando un perro, o preferentemente dos, en un refugio de animales cercano, para que puedan hacerse compañía”.

Otros perros de moda y el efecto Nemo

Que se ponga de moda un animal a raíz de una película o una serie y que ciertas personas corran enloquecidas a comprarse uno no es nuevo. En los 90 España vivió el boom de los husky por el film Colmillo blanco, en el que, como todos recordaremos, el protagonista era un lobo. Con Lassie llegó la moda de los collie; con Beethoven todo el mundo quiso tener en casa un adorable cachorrito de san Bernardo que, ¡oh, sorpresa!, luego se convertía en un perro adulto capaz de llegar a unos nada despreciables 100 kilos de peso y con 101 Dálmatas se desató la locura por estos perros manchados, a los que hay que brindarles mucho ejercicio (o lo que es lo mismo, tiempo) para aplacar lo nerviosos que son.

Y esto no solo afecta a los perros, no. En 2003, la película de animación Buscando a Nemo incentivó de tal forma los deseos por tener un pez payaso en el acuario de casa que distintas organizaciones conservacionistas alertaron de la desaparición en grandes cantidades de este animal de los arrecifes de coral, su hábitat natural.

Tal fue la gravedad del asunto que un grupo de científicos perteneciente a universidades australianas fundaron el proyecto Saving Nemo Conservation Fund, para dar a conocer el caso y hacer todo lo posible por conservar al pez payaso.

Esperemos que la última temporada de Juego de Tronos solo tenga como efectos secundarios ojeras y mala cara por haber estado hasta las tantas viendo capítulos y tener que madrugar al día siguiente para ir a trabajar.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Soy redactora jefe web de Muy Mascotas y enamorada de los animales, especialmente de un golden retriever llamado Bruce y de un bosque Noruega de nombre Bombón. Me interesan los temas medioambientales y defiendo a capa y espada a los animales que no tienen voz. También me gusta levantar pesas, subirme a la bici (estática), hacer yoga, leer y lo que a todos: ir al cine, estar con los amigos y bla, bla, bla. Puedes contactar conmigo en maguilar@zinetmedia.es

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