¿Es bueno dormir junto a nuestra mascota?

Según datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, el 56% de personas que tiene perro o gato, permite que duerma en la habitación.

Chica joven durmiendo con caniche en cama
Según un estudio del Clinic Center for Sleep Medicine, dormir con nuestra mascota hace que descansemos mejor

Las mascotas se han convertido en un miembro más de la familia. Para los abuelos, un nieto más, para los padres, un hijo, y para los hijos, un hermano. Compartimos todo con ellas: vacaciones, cumpleaños, alegrías, penas y, también, descanso. Por eso, no resulta chocante que cada vez sean más las personas que compartan colchón con su peludo. Según datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, el 56% de personas que tiene perro o gato permite que duerma en la habitación y el 50% que lo haga en su misma cama. Pero, ¿es bueno practicar colecho con nuestra mascota? Os contamos los pros y contras.

Pros

1. Ayuda a descansar mejor. Según un estudio del Clinic Center for Sleep Medicine de la Clínica Mayo de Scottsdale (Arizona, Estados Unidos), la sensación de seguridad y confort que provoca dormir junto a ellas, hace que descansemos mejor que cuando lo hacen en otra habitación. El gran instinto de protección que tienen los peludos, sobre todo los perros, hace que nos sintamos más seguros cuando cerramos los ojos y sabemos que están a nuestro lado.

2. Adiós estrés. Tener un peludo al lado aumenta las hormonas del amor, oxitocinas, y reduce el nivel de cortisol, la hormona que provoca el estrés. Se puede decir que compartir descanso con nuestras mascotas ayuda a sentirnos más relajados.

3. Dormir es un momento muy íntimo y no lo hacemos con cualquiera. Por eso, si nuestro perro o gato está dispuesto a dormir con nosotros y viceversa, es sinónimo de buena relación y conectividad. Además, pasar tantas horas junto a ellos hará que los lazos se estrechen aún más.

4. Aportan calor. Los peludos tienen una temperatura corporal más elevada que la nuestra (37ºC/38ºC los gatos y 39ºC los perros). Esto ayudará a que las noches más frías, lo sean menos con ellos al lado; y también a aplacar el frío que sentimos cuando nos sentimos solos.

Contras

1. Dependiendo del lugar donde decida dormir nuestra mascota, podrá resultar negativo para nuestro descanso. No es lo mismo que duerma entre las sábanas que a los pies de la cama. En el primer caso, cuando el peludo se mueva lo notaremos más y esto hará que nos desvelemos e interrumpamos nuestro sueño.

2. Igual que los humanos, los perros y los gatos también sueñan, roncan y se mueven mientras duermen. Un estudio de la CQ University (Rockhampton, Australia), demostró que los sonidos producidos por los animales mientras duermen pueden resultar perjudiciales para el descanso.

3. Todas aquellas personas que tienen problemas respiratorios o alergias y deciden compartir colchón con sus mascotas, deben tener presente que los síntomas se pueden ver acentuados y empeorar. Dormir junto a ellas significa pasar varias horas muy cerca de su pelaje cuyo contacto puede ser fuente de alergia. Cambiar las sábanas y cepillarlos con más frecuencia puede ayudar a solucionar este hándicap.

4. Nuestros ciclos de sueño no son los mismos que los de las mascotas, por lo que pueden levantarse a mitad de la noche y despertarnos para que juguemos con ellos, les abramos la puerta o les demos de comer. Así que si decidimos dormir con ellos, tendremos que atenernos a estas consecuencias.