Acariciar perros y gatos reduce el estrés

Pero sus bondades para la salud mental no acaban aquí. ¿Sabes que también son eficaces para prevenir la depresión?

Tener una mascota aporta muchos beneficios para nuestra salud mental.

Has tenido un mal día y solo te apetece llegar a casa y sentarte en el sofá con tu perro. ¿Te resulta familiar esta escena? Si es así, debes saber que este comportamiento tiene una explicación científica. Investigadores de la Universidad del Estado de Washington (WSU) han llegado a la conclusión de que acariciar a tu mascota tiene efectos terapéuticos sobre tu estado de ánimo y te ayuda a reducir el estrés. De hecho, para notar estos beneficios tan solo harían falta diez minutos al día.

Eso sí, aquí debemos hacer un pequeño apunte y dejar claro que como ya te comentamos en este artículo, no deberías acariciarle la zona de la cara, ¡él lo odia! En su lugar, podemos comenzar haciéndolo detrás de las orejas, el pecho o la zona final del lomo.

Este gesto reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés

Todos tenemos claro que acariciar a nuestra mascota nos calma y nos relaja y quizá pienses que no hacía falta un estudio para llegar a esta conclusión. Sin embargo, lo que se pretendía con la realización de esta investigación era descubrir si se podía reducir el estrés de manera significativa de una manera más objetiva. Ya te adelantamos que sí, y aquí es donde entra en juego el cortisol, conocido como la hormona del estrés.

"Los estudiantes de nuestro estudio que interactuaron con gatos y perros tuvieron una reducción significativa en el cortisol, una hormona del estrés importante", afirmó Patricia Pendry, profesora asociada del Departamento de Desarrollo Humano de WSU.

En dicho estudio participaron 249 estudiantes universitarios que se dividieron en cuatro grupos. Mientras que el primer grupo interactuó directamente con perros y gatos durante al menos diez minutos, otros se limitaron a observar la escena, otros simplemente vieron unas fotografías de estas mismas mascotas y los hubo que lo único que hicieron fue mantenerse a la espera de que llegara su turno.

¿Sabes quién presentó unos niveles más bajos en sus niveles de cortisol? Sí, tal y como estás imaginando, fueron los que interactuaron directamente con los animales. Para llegar a esta conclusión, a primera hora de la mañana se tomaron muestras de cortisol presentes en la saliva de cada uno de los participantes y se compararon con las tomadas una vez acabada la interacción.

Unos beneficios para la salud que además pueden presentarse a largo plazo, en palabras de una de las investigadoras de la universidad, quien afirmó que "la reducción de las hormonas del estrés puede, con el tiempo, tener beneficios significativos para la salud física y mental". Además, dicho estudio no acaba aquí porque desde la Universidad del Estado de Washington han puesto en marcha un programa de prevención del estrés en el que participan animales y que ha demostrado lo anteriormente dicho.

Nuestras mascotas también son eficaces contra la depresión

Las bondades de los animales para mejorar nuestra salud mental no acaban aquí porque también se ha demostrado que pueden ser eficaces para prevenir la depresión derivada del sentimiento de soledad. Esto es así porque su compañía estimula la comunicación y el contacto físico. Además, las personas que sufren de esta enfermedad a menudo no sienten deseos de realizar ninguna actividad, pero si tienen un perro, se verán obligadas a darle de comer y sacarle de paseo al menos, lo que puede ser un pequeño avance para comenzar a superar la situación.

También se ha demostrado que ayudan a mejorar la autoestima desde edades muy tempranas en un estudio llevado a cabo por la Universidad de Miami y Saint Louis. En él, se observó que los niños que presentaban ciertas dificultades para leer, reforzaron su seguridad y confianza en sí mismos al hacerlo delante de sus perros puesto que estos no se van a reír de ellos si lo hacen mal. Además, también se ha demostrado que el estrés en niños se reduce teniendo un perro.

Otros beneficios

  • Aumentan el sentido de la responsabilidad: tener una mascota implica llevar a cabo ciertos cuidados para que se encuentre en perfectas condiciones y nos enseñan a plantearnos cuáles son nuestras prioridades, así como el respeto por los animales desde que somos pequeños.
  • Mejoran la vida social: no es raro que al pasear a tu mascota en un parque se formen corrillos de dueños de los perros que allí coinciden, incluso hay desconocidos que se acercan a acariciar a nuestro cachorro o pueden surgir ciertas anécdotas relacionadas con los canes.

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